La editorial del diario La Nación del miércoles 31 constituye una enorme provocación contra los organismos de derechos humanos, las organizaciones comprometidas con la Memoria, la Verdad y la Justicia, la izquierda y el conjunto de la clase trabajadora argentina, ya que reitera, como es habitual en ese medio, su llamado a cerrar el Caso Maldonado valiéndose de falsas teorías y elucubraciones.
Quienes junto a Clarín y otros pasquines se han dedicado a atacar al pueblo mapuche, ahora dicen que la sociedad debería pedirle “perdón a la Gendarmería para subsanar el daño y dolor” que le habrían ocasionado “de modo tan artero y equivocado” quienes denunciaron a esa fuerza por un “falso secuestro” e impulsaron multitudinarias movilizaciones reclamando “aparición con vida” y castigo a los culpables.
Para La Nación, quienes actuaron “sin disparar sus armas de fuego” serían las pobres víctimas de un gran complot, luego de haber sido agredidos por mapuches violentísimos, mediante “numerosos impactos de piedras y elementos contundentes.” Por eso, “En cualquier lugar del mundo la acción de las fuerzas del orden frente al corte violento y prepotente de una ruta hubiera parecido de una levedad inapropiada.”
Según este diario Santiago se habría ahogado por impericia: “Los violentos huyeron y se lanzaron a cruzar el río en busca de un lugar más protegido. Entre ellos estaba Santiago Maldonado…” que “Sin las habilidades físicas de los mapuches, dado que no sabía nadar, y con una gruesa carga de ropa, según surge del resultado de la autopsia, no habría podido llegar por sus propios medios a la orilla opuesta”.
Con este relato, que por mentiroso no difiere de los que escribían los plumíferos kirchneristas para ocultar otros crímenes - como el de Julio López - tiene el propósito de hacer aparecer a los gendarmes como “carmelitas descalzas”. Sin embargo, cuando la ruta que estos debían despejar ya estaba libre, organizaron una cacería brutal e indiscriminada contra los luchadores mapuches, que se expresa claramente en videos y otras pruebas.
¡En ese contexto y no otro, perdió la vida Santiago! Por lo tanto, Gendarmería y quienes dieron las órdenes son responsables directos de su muerte, haya ocurrido por congelamiento - al tirarse al agua helada del río Chubut para huir de la represión - por haber sido desnudado y torturado por los uniformados, o por otras razones que será necesario descubrir mediante una investigación que vaya hasta el final.
La Nación, Clarín y compañía quieren “cerrar” el Caso Maldonado porque son conscientes de que su secuestro abrió una gran crisis en las entrañas del régimen, que no se cerró con el triunfo electoral del macrismo, ya que la mayoría del pueblo argentino y amplísimos sectores de la “opinión pública” mundial, entienden que Santiago fue asesinado por un estado represor que defiende a Benetton y Lewis y demás depredadores de la Patagonia.
Los periodistas de este diario sufren porque saben que Santiago Maldonado dejó de ser un “artesano bohemio” que viajó para solidarizarse con la lucha de los pueblos ancestrales, para convertirse en un mártir y bandera de lucha de millones a lo largo y a lo ancho del país y del mundo. Un símbolo de rebeldía que no podrán liquidar sin derrotar la cada vez más intensa y extensa resistencia obrera y popular.
La movilización a Plaza de Mayo de este miércoles, al cumplirse el tercer mes de la desaparición de Santiago, es una expresión clara de que la pelea por Justicia continuará y se profundizará, empalmando con cada una de las luchas reivindicativas elementales de los trabajadores y el pueblo en un contexto en el cual las brasas del Argentinazo no pudieron ser apagadas por los bomberos del capitalismo.
El paquetazo anunciado por Macri es un verdadero plan de guerra contra los trabajadores. Las medidas fueron festejadas por el gran capital con una inmediata suba de la Bolsa, y por una consultora internacional con la mejora de la calificación de la deuda argentina. Después de todo, el repago del gigantesco endeudamiento oficial exige un ataque en regla a las conquistas de los trabajadores, al sistema previsional, de educación y salud pública. Esta política condujo a un cambio acotado de gabinete: se le entregó a la Sociedad Rural el Ministerio de Agricultura encumbrando a su presidente como ministro; y se nombró un nuevo ministro de Salud para llevar adelante el plan de Cobertura Unica de Salud (CUS), que introduce la privatización del hospital público mediante un recorte de las prestaciones gratuitas.
A la medida del gran capital
Uno de los puntos más esperados por los capitalistas era la reforma impositiva. El plan anunciado por Macri reduce los impuestos que tributa el capital. Esto vale para la reducción de los aportes patronales a la Anses, pues se establecerá que las patronales no paguen hasta los primeros 10.000 pesos de cada salario. Otro beneficio directo al capital será la reducción del impuesto a las Ganancias, con sólo declarar que se reinvierten utilidades. Mediante una apretada a las provincias, el gobierno apunta a una reducción del pago de Ingresos Brutos por parte de las empresas, que buscará ser compensado con impuestazos a la vivienda y otros ajustes (despidos de estatales).
Para disimular este enorme beneficio al capital el gobierno anunció impuestos a la renta financiera, que bien vistos terminarán perjudicando a los sectores medios en detrimento de los bancos y grandes especuladores. No sólo queda excluído de todo impuesto la compra de títulos públicos por parte de extranjeros y la compra y venta de acciones en la Bolsa local. Tampoco tributarán los Fondos Comunes de Inversión (FCI) que manejan los bancos. En cualquier variante, la recaudación que pueda obtenerse por esta renta financiera está muy lejos de compensar lo que dejará de percibirse por la rebaja de otros impuestos. De este modo, tendremos un agravamiento del déficit fiscal y una necesidad de mayor endeudamiento. El ´gradualismo´, que el gobierno alega para justificar la toma de casi 100.000 millones de dólares de deuda en lo que va de su mandato, encubre que el endeudamiento apunta a resarcir al gran capital a costa del saqueo del Estado, ya sea a través de los subsidios que siguen embolsando mientras imponen tarifazos, o mediante la reducción de los impuestos vigentes.
Disparen contra los jubilados...
La reducción de los aportes patronales a la ANSES tiene como contraparte necesaria la aplicación de una reforma previsional que afectará sensiblemente las conquistas de los trabajadores y jubilados. Esta ofensiva comienza con un cambio en la composición de la llamada “movilidad”, que pasará a depender de los índices de inflación y no –como hasta ahora- de la combinación que resulta del aumento de salarios y de la recaudación impositiva. El índice armado por el kirchnerismo partía de un principio negativo, ya que descargaba la crisis sobre las espaldas de los jubilados.
Fue lo que sucedió en el 2016, cuando la reducción de los salarios y la recaudación significó para los jubilados una pérdida de unos 10 puntos en sus haberes. Ahora, ante la previsión de un rebote de la economía –y de la recaudación- el índice se limita a registrar la inflación, convalidando la confiscación sufrida en el 2016. Gracias a esta modificación se le sustraerá a los jubilados 100.000 millones de pesos durante el año que viene La movilidad basada en la inflación equivale a un congelamiento de las actuales jubilaciones, el 75% de las cuales no llegan a cubrir la canasta básica del jubilado. Pero la reducción de impuestos que reclaman los capitalistas ni siquiera permitirá hacer frente a estas jubilaciones de miseria. Por eso, Macri prepara una suba de la edad jubilatoria.
También ha trascendido que está en carpeta la vuelta de las AFPJs, bajo la forma de un aporte y un haber complementario para los trabajadores de mayores ingresos.
... y los trabajadores
Pero el capítulo principal del paquetazo es la reforma laboral, que no tiene nada que envidiarle a la brasilera: se eliminarán horas extras para adaptar la jornada de trabajo a las necesidades estacionales de las empresas; se introduce la polifuncionalidad, permitiendo a las patronales pisotear los convenios; se reducirán las indemnizaciones habilitando -como en Brasil- a que éstas sean financiadas por los propios trabajadores; se avanza aún más en la tercerización, eliminando la responsabilidad del empleador principal; se legaliza un régimen de pasantías descalificadas, que pasarán a formar parte de los convenios colectivos como categoría ultra-flexibilizada.
El gobierno presenta al abaratamiento del despido como una política favorable a la creación de empleo, omitiendo que en los 90´ la entrega de conquistas laborales no evitó -sino que posibilitó- una desocupación récord de 4 millones de personas.
Oposición cómplice
No sólo los empresarios dieron su conformidad a estas medidas. Los gobernadores pejotistas hicieron lo propio, asegurando los votos de sus senadores para avanzar en la aprobación de la parte de este paquetazo que requiera pasar por el Congreso. Pero la pieza fundamental llamada a garantizar el avance de esta política es la burocracia sindical, que concurrió con sus principales exponentes al cónclave macrista. Aun antes de que la reforma laboral pase por el Congreso la burocracia la está aplicando en sus respectivos gremios. Esto incluye a los sectores del kirchnerismo, como lo prueba el acuerdo flexibilizador suscripto por Atilra con la patronal lechera. La directiva de Atilra está enrolada en la Corriente Federal kirchnerista que encabeza Sergio Palazzo, de la Bancaria. Esta entregada del kirchnerismo tiene su manifestación en otros planos. No sólo la propia Alicia Kirchner estuvo presente junto a los gobernadores del PJ en la reunión con Macri. La renuncia de Gils Carbó a la Procuración General, sin la menor denuncia respecto del asedio oficial, es la expresión más acentuada de la incapacidad del kirchnerismo de levantarse como oposición al macrismo.
A cambio de la entrega de la clase obrera a la ofensiva capitalista, la burocracia quiere obtener una defensa de sus propios privilegios. En ese sentido debe entenderse el cuestionamiento de Macri a los sindicatos simplemente inscriptos, que ponen en cuestión el unicato de la burocracia sindical.
Que intervengan los trabajadores
La premura del gobierno en lanzar este plan de guerra revela que es conciente de que su triunfo puede tener características efímeras. La amplitud de la alianza antiobrera que se ha formado muestra que el destino del gobierno depende de que pueda imponerle a los trabajadores una derrota histórica.
Es necesaria, por lo tanto, una campaña de denuncia de este paquete reaccionario, reclamando en primer lugar asambleas en todos los sindicatos para que ningún convenio se pueda firmar sin la aprobación de los trabajadores. El activismo debe tomar la iniciativa de convocar plenarios en cada zona, reunir fuerzas para la pelea en los sindicatos y apoyar a los conflictos que se desarrollen.
El necesario tratamiento parlamentario que requiere este paquete reaccionario y negrero planteará la necesidad de una respuesta de conjunto. Es necesario preparar desde ahora una movilización general, por medio de la agitación y la organización. Los sindicatos combativos que vienen de realizar una movilización al Ministerio de Trabajo contra la reforma laboral están llamados a tomar una nueva iniciativa, involucrando a más sectores del movimiento obrero, pero también de la juventud ante el ataque de Macri a la educación y la universidad pública, de organizaciones de jubilados y populares en general.
Llamamos al Frente de Izquierda a valerse de la votación obtenida para realizar una campaña de esclarecimiento ante el conjunto de la población y sobre todo ante el sector más activo de la clase obrera y la juventud.
Las conducciones nacionales de la CTA de los Trabajadores y de la CTA Autónoma, brindarán una conferencia de prensa al cabo de la reunión conjunta que mantendrán con la delegación visitante de la CGT de Francia.
El objeto de esta reunión tripartita es el análisis comparativo de los proyectos de aplicación de la reforma laboral en ambos países, así como también del examen y balance de las medidas de lucha por adoptarse para impedir que esta clase de reformas atente contra el interés de los trabajadores.
La conferencia de prensa se realizará el 2 del corriente, a las 17:30, en la sede de Piedras 1065 y se anunciarán las resoluciones adoptadas.
LATE es un festival de teatro independiente en el conurbano que se propone cruzar fronteras geográficas, estéticas y de contenidos. Lo dirige Gustavo Tarrío y busca generar un encuentro: acercar a los vecinos obras de teatro independiente de artistas reconocidos de CABA y GRAN BUENOS AIRES. Ocurre desde el domingo pasado y se extiende hasta el domingo 5 de noviembre en distintos espacios de la localidad de Tres de Febrero.
Las obras programadas practican la diversidad estilística y el cruce de fronteras. El público podrá encontrar teatro comunitario, un musical documental, teatro de títeres y objetos, danza-teatro, una obra de recorrido sobre Ciudad Jardín, sketches de producción colectiva, impro de alta calidad, y afiladísimas compañías de comedia. La programación tiene un corte de obras con poéticas singulares y contemporáneas. LATE nace a partir de la necesidad de pensar un territorio en común entre artistas y espectadores, y es también un espacio de disfrute y de experimentación.
Las obras programadas para lo que queda del festival son las siguientes:
Desmadre Jueves 2/11 - 21hs Asociación arte y vida
Skteches solemnes Sábado 4/11 - 21.30hs Teatro Ocean
Farra Viernes 3/11 - 21hs Teatro Ocean
Himalaya Domingo 5/11 - 17hs Teatro Ocean
Recorrido por Ciudad Jardín Sábado 4/11 - 18hs Inicia en Cine Teatro Helios
Fugaz Domingo 5/11 - 20.30hs Cine Teatro Helios
LAS SEDES El Festival es impulsado por el Cine Teatro Helios, ubicado en Ciudad Jardín, Palomar. Además, habrá sedes en diferentes puntos del partido: el Teatro Ocean, de Santos Lugares; la Asociación Cultural Arte y Vida, de Martín Coronado; la UNTREF; la Sede del Club A.F.A.L.P.; y el propio Helios.
ENTRADAS A LA VENTA Entrada general: $100 // Abono general por todas las obras $560 Descuentos para maestros, estudiantes y jubilados: $80.- (con acreditación) Estudiantes de la Universidad de 3 de febrero: $70 con credencial universitaria
La Argentina será sede del 10 al 13 de diciembre de de la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC).El director general de dicho organismo, Roberto Azevêdo, manifestó recientemente en forma pública su preocupación al respecto del ascenso de sentimientos "anti-globalización y anti-comercio". Así mismo comentó que el eje de la próxima cumbre del organismo que preside estará centrada en contrarrestar medidas proteccionistas. En un contexto de avanzada Neoliberal, ahora marcado por un renovado apoyo en lo electoral, entendemos que no es casual que la Argentina sea elegida como sede de la próxima Conferencia de la OMC. Así mismo entendemos que no es momento para retroceder sino todo lo contrario. Como integrantes de la Confluencia FueraOMC estamos organizando de forma conjunta una serie de encuentros formativos respecto a las posibles implicancias del paquete de tratados que comienzan a aparecer en un horizonte cercano. Exponen: Bettina Müller - Confluencia FueraOMC Javier Echaide - Dr. en Derecho Internacional
Informativo Federal de ARBIA para más de 1500 radios en el Territorio Nacional Material de libre uso, circulación, distribución y publicación
Informativo Federal de ARBIA Panorama Federal PAREMOS LA DEUDA EXTERNA ARGENTINA En la Argentina ha sido una constante que todo lo referente a la deuda externa, esté rodeado de secretos, manipulación del lenguaje y desinformación estructural. En el tema, en general, para la ciudadanía, no se le informa claramente aspectos básicos de la problemática. Aún más, en la reciente campaña electoral, el consultor del partido Cambiemos Durán Barba, recomendó que no se hablara de las cuestiones económicas en la campaña y en ello, por supuesto, no había que hablar del endeudamiento externo. La ciudadanía, por ende, fue a votar sin tener conocimiento sobre las posturas, en materia de deuda externa, de los candidatos por los que votaba. Eso sí, en todo momento, se enseñó y enseña, didácticamente por todos los medios, que siempre contraer deuda externa es “símbolo de confianza en el país, que de esa manera entramos al mundo”, aunque no se dice que, mu-chas veces, ello se produce tomando créditos con intereses usurarios contrarios al bien común de la nación o arrodillándonos a “fondos buitres” que, con avidez usurera, reclaman montos ilegales. Esto último sucedió, por ejemplo, en el arreglo que el gobierno nacional hizo con dichos fondos, en el que se aceptó pagar las costas del juicio que ganó Argentina por el embargo indebido que nos hicieron, en el año 2012, de la Fragata Libertad, en el país africano de Ghana. A su vez, se contrae nueva deuda para pagar deuda vieja, en muchas ocasiones en condiciones más perjudiciales que la anterior deuda que se dice cancelar y por el contrario se la aumenta, aunque sólo se dilata el pago. Y el ingreso de los dólares, los que realmente llegan al país, en definitiva, terminan sirviendo para sostener la constante fuga de capitales, en la bicicleta financiera que se está produciendo. Lamentablemente, en general, con esta lógica de endeudarnos constantemente coinciden el oficialismo y parte de la oposición en Argentina. Y la aplican, tanto el gobierno nacional como algunos gobiernos provinciales y municipales. Para colmo, muchos personeros de los intereses financieros y diversos medios de difusión pretenden convencernos, que no hay nada mejor que seguir pagando deuda externa, sin cuestionar las ilegitimidades que hubiera. Así, se nos prepara para seguir siendo deudores dependientes eternamente, de los criterios condicionantes de los prestamistas. En ese encadenamiento a futuro la Nación acaba de tomar un crédito por un monto de 2.750 millones de dólares a 100 años, que implica el endeudamiento por seis generaciones, garantizándoles a los acreedores prestamistas un excelente negocio, ya que se pagaran 19.600 millones de dólares de intereses, con independencia de las situaciones que pudieran darse en ese tiempo en el mundo.
Contratos secretos A su vez, las deudas que contrae el Estado Nacional se concretan en contratos con cláusulas de confidencialidad que ocultan al pueblo aspectos perjudiciales para el país. Contratos en los que además, entre otras condiciones graves, se obliga a resignar la actuación de la justicia argentina y se delega la jurisdicción en Tribunales de Nueva York o Londres. Recordemos lo que nos hizo padecer el juez norteamericano Thomas Griesa, que actuó como la mano dura de los “fondos buitres”, en contra de Argentina. Por su parte, el Presidente Mauricio Macri en el Proyecto de Presupuesto para el 2018 presentado al Congreso se lo autoriza a contraer más deuda externa, de lo que resulta que en tres años del actual gobierno nacional se incrementará la deuda en mucho más de 120 mil millones de dólares. Ello equivale a un endeudamiento de 120 millones de dólares por día del actual gobierno nacional. Todo lo que llevará a la deuda externa de Argentina a 375 mil millones de dólares, sin contemplar en ello que hay que sumar, por ejemplo, las deudas de los organismos y empresas estatales nacionales y otros. A lo dicho debemos agregar que, en el proyecto de presupuesto para el 2018 presentado, también se prevé dedicar el 30% del gasto de funcionamiento del Estado Nacional sólo para el pago de intereses de la deuda externa. Es-te gasto es el más importante del presupuesto del año que viene y crece constantemente, a razón de más de 1.000.000 de dólares por hora. Por supuesto que esto es en perjuicio de los gastos necesarios en mate-ria de salud, educación, seguridad, justicia, jubilaciones y pensiones, inversiones en ciencia y técnica, etc. Así, en esto, todo resulta tramposo. Por un lado se dice que hay que bajar el déficit fiscal y en ese objetivo, el Estado precariza el trabajo estatal, quiere aumentar la edad de jubilación y bajar sus montos en los cálculos de actualización, eliminar prestaciones básicas como los medicamentos a los jubilados y se sacan los subsidios a servicios. En esto último, se justifican aumentos al gas, a la electricidad, al agua, a la telefonía, al transporte, etc., que se transforman en alzas desmedidas de los costos, -los llamados “tarifazos”-, que han perjudicado, especialmente, a las economías hogareñas y particularmente, a las pequeñas y medianas empresas. Mientras que las su-mas que se dicen ahorrar, en realidad, se destinan a pagar los intereses de la deuda externa, ya que eso es el mayor determinante del déficit fiscal, lo que se oculta y no se dice.
Paremos la deudaConscientes de los efectos negativos y peligrosos que tiene lo antes referido, acabamos de conformar un grupo denominado “Convocatoria Nacional Paremos la Deuda”, que integro y en el que están, entre muchas otras personas versadas y preocupadas en lo que sucede como Adolfo Pérez Esquivel, Alcira Argumedo, Alejandro Olmos Gaona, Ana Rameri, Beverly Keene, Claudio Lozano, Mario Cafiero, Héctor Giuliano, María Elena Saludas, Héctor Polino, Nora Cortiñas, Tomás Raffo y más. Al grupo también se han sumado diversas organizaciones sociales y políticas. Nos autoconvocamos “para instalar en el centro de la preocupación nacional este drama, hacer visible sus impactos en la vida cotidiana de la población -incluyendo las nuevas exigencias de privatizaciones y reformas educativas, de salud, laborales y previsionales- y volver a situar cuestiones fundamentales tales como su legitimidad y legalidad, el papel de la deuda privada, la especulación financiera y la fuga de capitales, la imperiosa necesidad de un censo de quienes dicen ser acreedores y la exigencia de una auditoría que permita saber si somos verdaderamente deudores y establecer estrategias respecto de los presuntos acreedores”.
Miguel Julio Rodríguez Villafañe Abogado constitucionalista y periodista columnista de opinión
Más allá de todo prejuicio escandalizador, Segato ha propuesto una mirada profunda sobre la violencia letal sobre las mujeres, entendiendo a los femicidios como una problemática que trasciende a los géneros para convertirse en una expresión de una sociedad que necesita de una “pedagogía de la crueldad”.
Por Florencia Vizzi y Alejandra Ojeda Garnero paraEl Ciudadano
Rita Segato es doctora en Antropología e investigadora. Es, probablemente, una de las pensadoras feministas más lúcidas de esta época. Y tal vez de todas las épocas. Ha escrito innumerables trabajos a partir de su investigación con violadores en la penitenciaría de Brasilia, como perito antropológico y de género en el histórico juicio de Guatemala en el que se juzgó y condenó por primera vez a miembros del Ejército por los delitos de esclavitud sexual y doméstica contra mujeres mayas de la etnia q’eqchi, y fue convocada a Ciudad Juárez a exponer su interpretación en torno a los cientos de femicidios perpetrados en esa ciudad. Su currículum es largo e impresionante.
Más allá de todo prejuicio escandalizador, Segato ha propuesto una mirada profunda sobre la violencia letal sobre las mujeres, entendiendo a los femicidios como una problemática que trasciende a los géneros para convertirse en un síntoma, o mejor dicho, en una expresión de una sociedad que necesita de una “pedagogía de la crueldad” para destruir y anular la compasión, la empatía, los vínculos y el arraigo local y comunitario. Es decir todos esos elementos que se convierten en obstáculo en un capitalismo “de rapiña”, que depende de esa pedagogía de la crueldad para aleccionar.
Es, en ese sentido, que el ejercicio de la crueldad sobre el cuerpo de las mujeres, pero que también se extiende a crímenes homofóbicos o trans, todas esas violencias, “no son otra cosa que el disciplinamiento que las fuerzas patriarcales imponen a todos los que habitamos ese margen de la política, de crímenes del patriarcado colonial moderno de alta intensidad, contra todo lo que lo desestabiliza”.En esos cuerpos se escribe el mensaje aleccionador que ese capitalismo patriarcal de alta intensidad necesita imponer a toda la sociedad.
No es tarea sencilla entrevistar a Rita, que es una especie de torbellino, capaz de enlazar con extrema claridad y sutileza los argumentos más complejos. Se toma su tiempo para responder, analiza cada pregunta, la desgrana, profundiza y vuelve a empezar con una vuelta de tuerca sobre cada concepto. Tiene su propio ritmo y seguirlo puede ser un desafío.
—En el marco del alarmante crecimiento de los casos de violencia de género, ¿podría profundizar en el concepto que desarrolló de que la violencia letal sobre la mujer es un síntoma de la sociedad?
—Desigualdad de género, control sobre el cuerpo de la mujer desde mi perspectiva, hay otras feministas que no coinciden, acompañan la historia de la humanidad. Sólo que, contrariamente a lo que pensamos y a eso que yo llamo prejuicio positivo con relación a la modernidad, imaginamos que la humanidad camina en la dirección contraria. Pero los datos no confirman eso, al contrario, van en aumento. Entonces tenemos que entender cuáles son las circunstancias contextuales e históricas.
Una de las dificultades, de las fallas del pensamiento feminista, es creer que el problema de la violencia de género es un problema de los hombres y las mujeres. Y en algunos casos, hasta de un hombre y una mujer. Y yo creo que es un síntoma de la historia, de las vicisitudes por la que pasa la sociedad. Y ahí pongo el tema de laprecariedad de la vida.
La vida se ha vuelto inmensamente precaria, y el hombre, que por su mandato de masculinidad, tiene la obligación de ser fuerte, de ser el potente, no puede más y tiene muchas dificultades para poder serlo. Y esas dificultades no tienen que ver como dicen por ahí, porque está afectado por el empoderamiento de las mujeres, que es un argumento que se viene utilizando mucho, que las mujeres se han empoderado y que los hombres se han debilitado por ello y por lo tanto reaccionan así… no. Lo que debilita a los hombres, lo que los precariza y los transforma en sujetos impotentes es la falta de empleo, la inseguridad en el empleo cuando lo tienen, la precariedad de todos los vínculos, el desarraigo de varias formas, el desarraigo de un medio comunitario, familiar, local… en fin, el mundo se mueve de una manera que no pueden controlar y los deja en una situación de precariedad, pero no como consecuencia del empoderamiento de las mujeres, sino como una consecuencia de la precarización de la vida, de la economía, de no poder educarse más, leer más, tener acceso a diversas formas de bienestar.
Y eso también va en dirección de otra cosa que vengo afirmando: quehay formas de agresión entre varones que son también violencia de género. Yo afirmo que los varones son las primeras víctimas del mandato de masculinidad. Con esto no estoy queriendo decir que son víctimas de las mujeres, y quiero dejarlo bien en claro porque se me ha entendido de una manera equivocada muchas veces. Estoy diciendo que son víctimas de un mandato de masculinidad y una estructura jerárquica como es la estructura de la masculinidad. Son víctimas de otros hombres, no de las mujeres.
—Muchas mujeres reciben esta violencia como algo normal. ¿Por qué?
Foto: Colectivo Manifiesto
—Por eso, sobre todo en España, al principio, cuando en las primeras campañas por los derechos de la mujer empezaron a aparecer estas mujeres golpeadas en la televisión, fue muy fuerte y causó mucho impacto. Plantear que la violencia doméstica es un crimen creo que fue el mayor avance de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), es decir, que algo que es una costumbre puede ser un crimen. Es dificilísimo, sobre todo en el campo del derecho dar ese paso, porque el derecho es como la santificación de todo lo que es la costumbre como ley. Pero la Cedaw dice: esta costumbre es un crimen, no puede ser transformada en ley. En ese caso de la violencia doméstica, de las violaciones domésticas, se ha marchado en el camino de comprender que es un crimen.
Ahora, lo que nos da a nosotros una pauta, una luz para entender mejor todo ese tema, es que cuando hay un óbito, cuando aparece un cuerpo, un asesinato de mujer nunca fue natural, ni antes ni ahora ni nunca. Y ahí vemos que hay una dificultad del derecho y del Estado en ganar terreno en este campo. Porque, sin ninguna duda, están en aumentando cada vez los feminicidios, ese verdadero genocidio de mujeres que estamos viviendo, de varias formas. Y eso lo sabemos porque ya hay más de 10 años de estadísticas en la mayor parte de los países. Y además el avance en lo legal y lo forense respalda esta afirmación.
—Usted plantea que la violación es un acto disciplinador, un crimen de poder. ¿Qué se juega el agresor sexual en esos casos?
—Bueno, ese concepto es de altísima complejidad. Le cuesta mucho a la sociedad comprender a qué apunto. Mucha gente de bien, muy moral, saltó contra esto e intenta rápidamente diferenciarse de ese sujeto que considera anómalo, criminal, inmoral, en fin todo lo malo que se deposita en ese sujeto, en ese chivo expiatorio que es el agresor… y los otros hombres se salvan y dicen yo no soy eso. Yo eso lo pongo bajo un signo de interrogación.
Yo creo que aquel último gesto que es un crimen, es producto de una cantidad de gestos menores que están en la vida cotidiana y que no son crímenes, pero son agresiones también. Y que hacen un caldo de cultivo para causar este último grado de agresión que sí está tipificado como crimen… pero que jamás se sucedería si la sociedad no fuera como es. Se sucedería en un psicópata, pero la mayor cantidad de violaciones y de agresiones sexuales a mujeres no son hechas por psicópatas, sino por personas que están en una sociedad que practica la agresión de género de mil formas pero que no podrán nunca ser tipificadas como crímenes.
Por eso mi argumento no es un argumento antipunitivista de la forma clásica, en el sentido de que no se debe punir o sentenciar. Sí tiene que haber leyes y sentencias que sólo algunas veces llegan a materializarse. Pero en nuestros países sobre todo, en el mundo entero, pero especialmente en América Latina, de todos los ataques contra la vida, no solamente los de género sino de todos en general, los que llegan a una sentencia son una proporción mínima. La eficacia material del derecho es ficcional, es un sistema de creencias, creemos que el derecho lleva a una condena. Pero claro que tiene que existir, el derecho, todo el sistema legal, el justo proceso y la punición.Lo que yo digo es que la punición, la sentencia no va a resolver el problema, porque el problema se resuelve allá abajo, donde está la gran cantidad de agresiones que no son crímenes, pero que van formando la normalidad de la agresión. Ninguno tomaría ese camino si no existiera ese caldo de cultivo.
Foto: Colectivo Manifiesto
—¿Y por qué algunos hombres toman ese camino y otros no? Porque si es un problema social ¿no afectaría a todos por igual?
—Y bueno, porque somos todos diferentes… yo no te puedo responder eso. Lo que sí te puedo asegurar es que los índices serían muchos menores si atacáramos la base, o sea, el hábito, las prácticas habituales. Tampoco hablo de una cultura de la violación, porque se habla mucho de eso, sobre todo en Brasil. Se habla mucho de una cultura violadora. Está bien, pero cuidado con la culturalización, porque el culturalismo, en el abordaje de estos temas, le da un marco de “normalidad”, de costumbre. Como se hace con el racismo por ejemplo… es una costumbre. Yo tengo mucho miedo a esas palabras que terminan normalizando estas cuestiones.
—En relación a este tema, sobre que la violación es un crimen de poder, disciplinador, eso, ¿se juega de la misma manera en el caso de los abusos de menores? Ya que generalmente los niños son abusados en su mayoría en las relaciones intrafamiliares o por integrantes de sus círculos cercanos, ¿se puede hacer una misma lectura o es distinto el análisis?
—Yo creo que es un análisis distinto, porque ahí si entra la libido de una forma en que yo no creo que entra en las violaciones de mujeres. Yo no he investigado mucho ese tema, lo que sí puedo decir al respecto es que el agresor, el violador, el asediador en la casa lo hace porque puede. Porque también existe una idea de la paternidad que proviene de una genealogía muy antigua, que es el pater familias, como es en el Derecho Romano, que no era como lo concebimos hoy, como un padre, una relación parental. Sino que el padre era el propietario de la mujer, de los hijos y de los esclavos, todos en el mismo nivel. Entonces eso que ya no es más así, pero que en la genealogía de la familia, como la entendemos, persiste… la familia occidental, no la familia indígena. Pero sí la familia occidental, que tiene por debajo en sus orígenes la idea de la dueñidad del padre. Entonces, eso aun está muy patente. Tengo estudiantes que han trabajado este tema. Por ejemplo, el caso de un pastor evangélico que violaba a todas sus hijas, y lo que sale de ese estudio es que el hombre, en su interpretación, era dueño de esos cuerpos. Eso es algo que no está más en la ley, pero sí en la costumbre. Y el violador también es alguien que tiene que mostrarse dueño, en control de los cuerpos.Entonces el violador doméstico es alguien que accede a esos cuerpos porque considera que le pertenecen. Y el violador de calle es alguien que tiene que demostrar a sus pares, a los otros, a sus compinches, que es capaz. Son variantes de lo mismo, que es la posesión masculina como dueña, como necesariamente potente, como dueño de la vida.
—En su experiencia, ¿el violador se puede recuperar de alguna forma, con la cárcel o con algún tratamiento?
—Nunca vi un trabajo de reflexión, no lo podemos saber porque el trabajo que debemos hacer en la sociedad, que es primero entender y luego reflexionar, nunca fue hecho. Sólo después de hacer el trabajo que está pendiente todavía de hacer en el sistema penitenciario, podemos llegar a ese punto. No hay elementos suficientes. No estoy hablando de psicópatas. Porque, a diferencia de lo que dicen los diarios, la mayor parte de las agresiones sexuales no son perpetradas por psicópatas. Los mayores perpetradores son sujetos ansiosos por demostrar que son hombres. Si no se comprende qué papel tiene la violación y la masacre de mujeres en el mundo actual, no vamos a encontrar soluciones.
Quedan pendientes tantos temas… hablar, por ejemplo, sobre el papel de los medios que, según sus propias palabras, colaboran con exhibir públicamente la agresión a las mujeres hasta el hartazgo, haciendo de la victimización de las mujeres un espectáculo de fin de tarde o después de misa, reproduciendo hasta el hartazgo los detalles más morbosos y funcionando así como el“brazo ideológico de la estrategia de la crueldad”…. Esos y tantos otros. Será en otra oportunidad. La estaremos esperando.
"Vamos a enfrentar las reformas del gobierno en todo el país"
Estudiantes de las universidades del sur del conurbano bonaerense, responden al presidente Macri luego de la presentación del plan de “austeridad” en el CCK, que incluiría recortes en la educación pública.
El presidente Mauricio Macri dijo en su discurs en el Centro Cultural Néstor Kirchner, que las universidades públicas deberían ser parte del ajuste del gasto público, ya que la cantidad de estudiantes y docentes no se condice con el número de graduados en la universidad pública. Consejeros estudiantiles, miembros de centros de estudiantes, y referentes de En Clave Roja y Giro a la Izquierda, de las universidades nacionales de Lanús, Quilmes, Avellaneda, Lomas de Zamora y Arturo Jauretche le respondieron.
Las estudiantes de la Universidad Nacional de Lanús, Belén Soria y Carolina González Massad, afirmaron: “Mientras Macri emitía su discurso ayer, pensábamos que en nuestro país, 1 de cada 4 jóvenes entre 18 y 23 años no accede a la educación superior ni a un trabajo. Y los que con mucho esfuerzo bancamos nuestros estudios, estamos condenados a trabajos precarios, con sueldos de miseria. Con el plan de reformas del gobierno, lo único que va a subir es la precarización que ya sufrimos hace años”.
Para Eugenia Lugones, Consejera Superior de la Universidad Nacional de Quilmes: “El verso del "esfuerzo individual" para terminar una carrera, que utiliza el gobierno, es para justificar un modelo de universidad para pocos. Si ya expulsa a miles de jóvenes sobre todo de sectores populares, con los exámenes filtro de ingreso, y ni hablar del costo de los viáticos y materiales de estudio. Con el plan del gobierno, reduciendo el ya escaso presupuesto en la educación solo podrán acceder quienes cuentan con recursos económicos y tiempo para poder dedicarle al estudio”.
Desde la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Germán Romano de la agrupación En Clave Roja, consultado por este diario, dijo: “Macri no gobernó estos dos años por decreto, lo hizo con el apoyo de diputados y senadores del PJ, FpV y FR. Ahora estos mismos sectores, a los que responden las autoridades de las universidades del conurbano, dan el visto bueno a las reformas ajustadoras que impulsa Cambiemos. Ni hablar de la abierta colaboración de las centrales sindicales y los centros de estudiantes dirigidos por estas fuerzas, que solo hacen políticas de gestión y falsas promesas. Es que no quieren un movimiento estudiantil que se enfrente al gobierno. La única fuerza que repudio estas reformas fue el Frente de Izquierda. Y por eso ponemos nuestras bancas como la de Nicolás Del Caño en Provincia de Buenos Aires a disposición de la lucha para defender la educación pública. No vamos a esperar a las urnas de 2019 para enfrentar a Macri”.
En tanto, la referente de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, Noelia Bastías de la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela, propuso: “ Tal como dijimos en nuestra campaña, proponemos aumentar el presupuesto en la educación en base a impuestos a las grandes empresas, reducir la jornada laboral sin bajar los salarios, crear becas integrales para todas y todos las y los que lo necesiten con un monto de 11.000$ para que nadie tenga que abandonar y estudiemos todos”.
Para cerrar, Daniela Moreira, referente de Giro a la Izquierda en Universidad Nacional de Avellaneda manifestó: “Vamos a enfrentar las reformas del gobierno en todo el país y llamamos a todos los centros de estudiantes, a organizar la gran fuerza que tenemos junto a las y los docentes y trabajadores. A su vez, llamamos a las autoridades y consejeros rechazar estas reformas que pretenden vaciar la universidad pública. De la misma manera que salimos a las calles para exigir justicia por la muerte de Santiago Maldonado, hecho que Macri calló en su discurso, vamos a salir a defender la educación pública y de calidad”.