27 nov 2006

EL PARO DEL QUE NADIE HABLA

Por Pablo Llonto, del Grupo Metaprensa

Un obrero se sube a una de las torres petroleras y amenaza suicidarse si la empresa no atiende el reclamo de 4.500 pesos de bolsillo.
En los diarios no hablan de él.
Centenares de trabajadores de Pride paralizan las tareas de perforación, terminación y pulling en los empedrados y ventosos paisajes de Rincón de los Sauces, Cutral Co, Catriel, Plaza Huincul, Mendoza.
En las radios, nadie habla de ellos.
Obreros ceramistas, docentes, estudiantes, organismos de derechos humanos se juntan en Neuquén y deciden apoyar la huelga silenciada de Pride y convocan a una marcha para mañana viernes 24 a la sede de Pride. La asamblea de FasinPat (ex Zanón) vota en el playón, por unanimidad, su apoyo a los compañeros en lucha. Es la primera vez que obreros petroleros confluyen en Zanón. La emoción es histórica.
En la tele nadie habla del Sur.
Allá, en las tierras secas cubiertas de pozos petroleros a las que el saber popular describe como “el culo del mundo”, la resistencia de un grupo de hombres y mujeres aspiran a que un día de estos ciertos cagatintas se muerdan las noticias que escribieron hace unos días. “El gobierno dio fin al conflicto petrolero”.
Pride es una empresa de servicio – tal vez la mayor – que llega a los pozos petroleros de otras empresas para hacer tareas de perforación, ingreso bajo tierra de los caños de extracción y mantenimiento de los equipos. Sin todo ello, los pozos nuevos no pueden empezar a extraer más oro negro. Las empresas como Repsol YPF, a las que sirve Pride, y que aún poseen mucho stock de petróleo, se han puesto nerviosas.
La huelga se cumple furiosamente desde hace más de diez días. El secretario del sindicato neuquino, un padrino sindical del Movimiento Popular neuquino que se jacta de ser gremialista K está molesto con los muchachos de Pride. Guillermo Pereyra, el capanga en cuestión, no entiende cómo se le rebelaron las bases y, a horas de la contienda electoral neuquina, en la que él apoya a Sapag, salió a decir que “mis afiliados no están de paro”.
Ayer desde la asamblea de Pride le respondieron: “afiliados y no afiliados al sindicato de Pereyra estamos en huelga”.
La mafia sindical petrolera de la Argentina , la que aún no ha merecido una sola investigación de nuestra prensa canalla, cree que podrá convencer a mucha gente de que en Pride, como en otros lugares de la Patagonia que han rechazado sus acuerdos firmados con el ministro de Trabajo Tomada, no pasa nada.
Pero en Neuquén, o en Rincón de los Sauces, o en Cutral Có, pasan cosas. 4.500 pesos de sueldo de bolsillo. El reclamo es muy sencillo.
¿Qué tal si lo difundimos?

FUENTE: Pablo Llonto, del Grupo Metaprensa

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