13 ene 2020

DECLARACION DE LA MARX Y EL REAGRUPAMIENTO HACIA EL PST SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS EN IRAK E IRAN

Comparti esta declaracion de La Marx y el Reagrupamiento Hacia el PST sobre los acontecimientos en Irak e Iran (abajo acompañamos con imágenes de la revolución en Irak)

Rechazamos el bombardeo de EE.UU que mato al asesino Soleimani Fuera la OTAN de Medio Oriente! Viva la Revolución en Irak e Irán!

Con esta declaración explicamos nuestra postura sobre los hechos que están aconteciendo en Irak e Irán, que están el foco de la atención mundial. El asesinato del general iraní Qasem Soleimani perpetrado por EE.UU es una agresión que repudiamos, así como a todas las agresiones que la OTAN vienen perpetrado en Medio Oriente. Que rechacemos el asesinato de Soleimani no significa que lo consideremos un “héroe”, por el contrario, Soleimani es un genocida que ha llevado a cabo innumerables matanzas y represiones contra los pueblos de Irak, y Medio Oriente. Sin embargo rechazamos y no acreditamos al imperialismo de EE.UU ningún derecho a agresión, intromisión, ni injerencia en ningún país del mundo.

Tras el asesinato de Soleimani, todo un coro de analistas y funcionarios hablan de la inminencia de una “Tercera Guerra Mundial”. Una catarata de disparatadas teorías acerca de posibles alianzas de Irán con China, y Rusia contra EE.UU, circulan propalados por los medios masivos, y acicateados por las fanfarronadas y provocaciones de Trump. Las absurdas teorías buscan ocultar lo que realmente está ocurriendo en la región: Desde hace meses una movilización de masas sacude los países de Irán e Irak. La irrupción de las masas comenzó hace 3 meses y provocó la caída del gobierno capitalista de Madhi en Irak, hizo tambalear a la dictadura capitalista de Ali Khamenei en Irán, e hizo caer al gobierno pro- iraní en el Líbano.

Hace unos años EE.UU dominaba Irak con 150.000 soldados. Pero el imperialismo perdió completamente el control de la región cuando fue derrotado por la revolución de liberación nacional iraquí que obligó a la OTAN a retirar sus tropas. Hoy sólo queda un simbólico destacamento de 5000 soldados en Irak. Las fanfarronadas de Trump sobre el asesinato de Soleimani, el armamento del Pentágono, o el anuncio de más tropas muy lejos de los 150 mil que supo tener, no hace más que poner de relieve la patética debilidad y pérdida de control de EE.UU sobre una región que alguna vez dominó con la fuerza de sus ejércitos. Incluso tras el ataque a Soleimani, una enorme movilización de estadounidenses repudió la acción del gobierno de Trump, dejando claro que el pueblo norteamericano no está dispuesto a apoyar más aventuras militares del Pentágono.

Debido a la pérdida del control de la región de Medio Oriente. EE.UU tuvo que pactar un acuerdo con la oligarquía capitalista de los Ayatollah de Irán, que fue rubricado entre Obama, Ali Khamenei de Irán y Al-Sistani en Irak, para poder mantener la “gobernabilidad” de la región. Obama dejó de decir que Irán era “el eje del mal”, un slogan propio de la anterior administración Bush. A cambio, Irán pasó a colaborar con el retiro de tropas de EE.UU, y a hacerse cargo de la situación de Irak, que se había convertido en tierra de nadie.

Quienes hablan de una “Tercera Guerra Mundial” entre Irán y EE.UU pretenden ocultan el verdadero rol que ambos regímenes vienen llevando adelante desde hace años en Medio Oriente. Existe un acuerdo forzado entre ellos desde hace años, para frenar el ascenso revolucionario que envuelve a la región. Los roces entre estos regímenes no han dejado de sucederse, pero en el marco de este acuerdo. La dictadura de los Ayatollah pactó con EE.UU temiendo que la onda expansiva de la revolución llegara a Irán. Y no se equivocaron. La primera onda expansiva del triunfo de la revolución iraquí fue la Primavera Árabe del 2010-11, que derrocó las dictaduras de Medio Oriente en numerosos países. Y ahora, ha estallado una segunda Primavera Árabe, esta vez contra el control de los Ayatollah en Irán e Irak, y también contra el gobierno del Líbano, controlado por Hezbollah, una fuerza que también responde a la dictadura capitalista de los Ayatollah en Irán.

Una revolución une a los países de Irak e Irán

Tras el asesinato de Soleimani, todo un coro de analistas y funcionarios hablan de la inminencia de una “Tercera Guerra Mundial” para ocultar la realidad y mentir sobre lo que viene ocurriendo en realidad en Medio Oriente El actual estallido de masas en Irak, Irán y El Líbano pone de relieve el hartazgo de las masas hacia el fundamentalismo islámico, la corriente política más importante de la región, con base en la dictadura iraní. Tras la derrota de ISIS a manos de las valientes guerrilleras kurdas de Rojava, un sentimiento anti fundamentalista invadió toda la región. El fundamentalismo islámico de ISIS era la expresión más descompuesta y lumpen de todos los corruptos regímenes capitalistas fundamentalistas con base en la dictadura iraní, que empiezan a ser odiado por las nuevas generaciones de jóvenes hartas del hambre, la pobreza, el desempleo, y la desigualdad. Los jefes religiosos y Ayatollahs viven en el lujo, al igual que el Vaticano, u otros jefes religiosos, mientras oprimen a millones bajo las estrictas normas racistas, anti- científicas, machistas, opresoras, del fundamentalismo religioso.

El comienzo del descontento popular contra el régimen de Irak provocó que  un sector  religioso llamado movimiento sadrista del clérigo al-Sadr, se uniera al Partido Comunista de Irak y formara la Alianza “Sairoon”, en español "Marchando Hacia la Reforma”, que ganó el mayor número de escaños en las elecciones parlamentarias de mayo de 2018. Esta coalición de los grupos pro- iraníes, apoyado por el PC de Irak, intentó “maquillar” el corrupto sistema político de Irak, heredado de los invasores de la OTAN, y sostenido por Irán. Pero el intento se chocó con los intereses de las masas iraquíes que comenzaron las movilizaciones contra el régimen a principios del 2019, cuando estallaron protestas populares masivas en el triángulo  mayoritariamente pro- iraní Basra-Amara-Nasiriya.

Con violentos ataques contra las oficinas de los partidos políticos y los edificios del consejo provincial pro iraníes los manifestantes cantaban 'No, no a los partidos políticos' y 'la corrupción es terrorismo'. A fines de octubre del 2019, miles de manifestantes tomaron la Plaza Tahhir de Bagdad, y la mantuvieron tomada durante cinco días enfrentando la represión de las tropas mercenarias iraníes encabezadas por Soleimani. Las imágenes recuerdan el levantamiento de Chile, y las barricadas repiten las mismas imágenes que en Ecuador o en Catalunya con armamento popular enfrentando la represión y el toque de queda. Las demandas de justicia social, contra la islamización, la corrupción, el desempleo y la decadencia de los servicios públicos crecen en un país rico en recursos, que sufre de escasez crónica de electricidad y agua, con una tasa de pobreza extrema de alrededor de 13 millones, el 30% de una población iraquí total de 38 millones de habitantes. La Plaza Tahrir abarrotada de manifestantes, recordaba la Plaza Tahrir de El Cairo en Egipto, que fue el símbolo de la 1era Primavera Árabe en el 2011. 

La revolución iraquí tuvo como protagonista central a las masas de la ciudad capital de Bagdad y de la región sur del país, que es principalmente chiíta. Las oficinas de diferentes partidos políticos fueron saqueadas e incendiadas por los manifestantes que protestaron denunciado el papel de Irán en Irak cantando "Irán, Irán, Fuera, Fuera" y quemando banderas iraníes. El régimen de Teherán desplegó sistemas de vigilancia a lo largo de sus fronteras y reforzó sus aparatos de seguridad, mientras catalogan a los que se movilizan contra el régimen como “golpistas”. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) y la milicia fundamentalista, al-Hashd al-Sha'bi atacaron brutalmente a los manifestantes, asesinaron a 500 y dejaron a más de 6.000 heridos. Pero no pudieron evitar que finalmente, el gobierno de Irak del primer ministro Adel Abdul-Mahdi cayera a fines de noviembre del 2019.

Mientras se desarrollaba esta poderosa revolución en Irak, paralelamente en Irán estallaron las protestas populares en todo el país el 15 de noviembre del 2019. Las protestas comenzaron en oposición al aumento del precio del petróleo y pidieron el derrocamiento de la República Islámica y el fin de sus intervenciones militares en la región. La lucha del pueblo iraní comenzó a enfrentar a la dictadura capitalista de los Ayatollah, una brutal dictadura con una ideología archi- reaccionaria, que solo es superada por China en su ejecución de disidentes, artistas, feministas y activistas de derechos humanos En cuatro días 1500 manifestantes fueron asesinados y entre 8000 y 10.000 manifestantes, en su mayoría jóvenes, fueron arrestados, sin que nadie tenga noticias de ellos. 

Inmediatamente el régimen impuso un apagón de internet, y bloqueó las comunicaciones para los 80 millones de habitantes de Irán. Durante 163 horas, el régimen dejó incomunicado a la población con lo cual hasta el 22 de noviembre los iraníes no pudieron enviar información, ni compartirla en sus redes sociales. El objetivo del gobierno era precisamente ese, temiendo una extensión y profundización de las movilizaciones, y que las protestas se siguieran propagando por el país. De esa manera, la tarea para los medios de comunicación tradicionales no fue fácil y prácticamente no quedaron registros de las movilizaciones porque no se les permitió grabar, ni reportear las marchas.

A pesar de la incomunicación, las masas colocaron barricadas como en el suburbio pobre de Shahrake Taleghani, en la ciudad portuaria de Bandar Mahshahr en el suroeste, obstruyendo las avenidas principales con neumáticos quemados, vidrio, rocas y metal, deteniendo y descarrilando el tráfico. Las movilizaciones se extendieron a más de 100 ciudades distribuidas por todo el país, con la consiga “Viven como Reyes. La gente cada vez más pobre”. La eliminación de los subsidios al combustible y el aumento del 50 % de los precios, fueron producto de la política de la dictadura de los Ayatollah de aceptación de las recomendaciones de política fiscal del FMI, que Ali Khamenei aceptó, aunque envió para ser analizadas por una junta de expertos, o las “karshenas”.

Tras la muerte de Soleimani, el gobierno dio por terminada la revuelta, buscando desviar toda la atención de la población contra EE.UU con actos organizados con todo el peso del aparato estatal movilizando funcionarios religiosos, feligreses, empleados, y soldados. El ataque de Trump le vino como anillo al dedo a la dictadura de Ali Khamenei para desviar el descontento, intentando presentar al genocida Soleimani como un “mártir”.  En Irak, el clérigo Moqtada al-Sadr ordenó a sus seguidores y a la coalición que comparte con el PC de Irak, que estuvieran listos para defender al país, mientras lloraba la muerte de Soleimani.

Pero esto no significa que el régimen de Irán vaya a recobrar la estabilidad perdida. Millones de  iraníes, iraquíes y sirios celebran en silencio la muerte del carnicero Soleimani. Y en un país como Irán, cuya economía capitalista preanuncia un retroceso del 9,5% del PBI, todo el intento del régimen de los Ayatollah de desviar la atención sera simplemente el inicio de la cuenta regresiva  hasta el próximo levantamiento. Además, la dictadura capitalista de los Ayatollah de Irán sufrió otro golpe cuando cayó el gobierno libanés de Saad Hariri, sostendido por Hezbollah la fuerza política representante de Iran en El Líbano. El 29 de Octubre del 2019, los manifestantes libaneses cantaban en las marchas un canto parecido al “Que se vayan todos” que se escuchó en la revolución argentina del 2001, sólo que en el canto de las masas "Todos significa todo" en El Líbano, van incluidos Hezbolláh y sus aliados.

La lucha contra la “islamización” y a favor del laicismo, es una lucha que emprenden los más jóvenes, pero además, una aspiración democrática de sectores de masas que están hartas de la opresión religiosa. Apoyamos esta lucha a favor del laicismo y estamos por una Federación de Irán- e Irak laica, democrática y no racista, donde las diferentes etnias puedan convivir siguiendo el ejemplo del modelo encabezado por las mujeres kurdas en la Federación Democrática del Norte de Siria, también conocida como Rojava, donde conviven kurdos, otomanos, armenios, chiitas, chechenos, turkmanos, asirios, sunnitas, etc. en completa cooperación y armonía. En el camino de una Federación Socialista de los estados de Medio Oriente. 

Los revolucionarios tenemos dos tareas: Rechazar con todas nuestra fuerzas la intromisión imperialista de EE.UU, que termina siendo funcional a las dictaduras fundamentalistas, como ha ocurrido con el asesinato de Soleimani. Y por otro lado, apoyar con todas nuestras fuerzas el levantamiento y la lucha de los pueblos de Irak e Irán, que es parte de la oleada revolucionaria global que sacude el mundo. Nuestro grito es: Fuera la OTAN de Medio Oriente! No a la agresión de EE.UU! Viva la Segunda Primavera Árabe! Viva la luchas de los pueblos de Irán, Irak y todo el Medio Oriente por salarios, trabajo, laicismo y educación contra los gobiernos capitalistas!

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