30 ene 2020

SIN CLAUSULA GATILLO Y RECUPERACIÓN SALARIAL, NO DEBEN COMENZAR LAS CLASES

Por Hernán Centeno, Lista Roja y Negra del Suteba Escobar

En estos días comienza la paritaria nacional docente, donde desde el gobierno y de las cúpulas sindicales anuncian su retorno como un gran triunfo, sin consultar a las bases ni informar que es lo que pedirán en esta instancia de negociación. Sólo se sabe que el “aumento” será en parte a través del incentivo docente (que no es ni remunerativo ni bonificante), lo cual achatará más el escalafón, mientras que el resto quedará a merced de lo que pueda cada provincia.

El “rumor” de la anulación de la cláusula gatillo se verificó en Santa Fe, donde desde el gobierno anunciaron su finalización y un aumento por decreto de 4,1 % (inflación de noviembre) a cuenta de la paritaria, dejando los salarios muy por debajo de las necesidades básicas. Lo mismo ocurrió en Tucumán, donde su gobierno eliminó la indexación por inflación y en Chubut, que congeló los salarios estatales por 180 días, además de no cumplir con los acuerdos iniciales del conflicto de 2019.

Esta resolución fue aplaudida por Sonia Alesso, Secretaria General de CTERA y referente de AMSAFE, quien salió a decir que la cláusula gatillo no es la panacea y que no sabremos cuánto será la inflación anual 2020. Profundizando el Pacto Social que venimos denunciando desde octubre de 2019, los referentes sindicales docentes no desperdician elogios para los funcionarios y atacan la cláusula gatillo, cuando hasta unos meses la definían como un gran triunfo histórico. De esa manera, están garantizándoles a los gobernadores y al presidente el inicio del ciclo lectivo 2020.

En el mismo sentido, desde la CGT anunciaron su intención de postergar por varios meses la convocatoria a paritarias, aceptando sumas fijas a cuenta de estas. Este pacto lamentable, tuvo su demostración más brutal con la votación en diputados a favor de la reestructuración de la deuda, donde salvo los representantes de la izquierda, todas/os votaron a favor de privilegiar las deudas con los acreedores extranjeros y no con la clase trabajadora argentina. ¡Para eso, no harán otra cosa que profundizar el Plan de Ajuste!

Por esa razón, son los gobernadores más afines a Alberto Fernández los primeros en aplicar la política salarial oficial y los burócratas sindicales que les responden, los primeros en aceptarla. Lo que está ocurriendo en Santa Fe es una muestra de lo que se viene para Buenos Aires, donde la docencia perdió por lo menos un 25% de valor del salario, con una inflación que no se detiene, mientras Baradel y los suyos vienen anunciando que las clases comenzarán sí o sí.

Es por todo esto que más allá de los anuncios demagógicos de Kicillof en relación a “resolver cuestiones de la infraestructura”, mediante la utilización de mano de obra barata proveniente de los Planes Sociales, la esencia del gobierno bonaerense no es otra que la de sintonizar con la línea del plan de ajuste nacional.

¡En estas condiciones, las clases no deberían comenzar! Por lo tanto, es necesario comenzar a discutir, desde las bases, la organización de un verdadero plan de lucha por un aumento de emergencia que recupere lo perdido por la inflación, pase las sumas en negro al básico, e imponga la continuidad de la cláusula gatillo de indexación salarial mensual.  

No hay comentarios.: