26 sept 2018

NUEVO MAS: UN PLAN DE TERRORISMO ECONÓMICO CONTRA LOS TRABAJADORES

Lagarde y Dujovne anuncian el nuevo acuerdo

Un plan de terrorismo económico contra los trabajadores

"El monto total del acuerdo Stand By se incrementa de 50.000 a 57.100 millones de dólares, a la vez que se aumentan significativamente, en 19 mil millones de dólares, los desembolsos previstos para lo que resta del 2018 y para el 2019" sostuvo Dujovne, con Lagarde a su lado en la conferencia de prensa donde anunciaron el nuevo acuerdo. 

El anuncio conjunto, poniendo el peso en la ampliación de la “ayuda” económica, esconde la brutalidad del programa acordado para la economía argentina. Se trata de un plan de cuasi terrorismo económico, de empobrecimiento generalizado de amplios sectores de masas.

Lo primero a tener en cuenta en el acuerdo, es que los giros del FMI irán directamente al Tesoro Nacional y no al Banco Central. Es decir: su uso estará destinado exclusivamente al pago de intereses de la deuda. La inconsecuente política de contener la corrida contra el peso sostenido por el dimitido Caputo, se terminó: el dólar será "flotante"…

O sea: de ahora en adelante ante cada corrida el dólar seguirá subiendo, al menos, hasta una “banda” que se estableció entre $34 y $44 el dólar, lo que significa convalidar ya mismo un 10% más de devaluación de la moneda nacional.  

Esta parte del acuerdo es la que estuvo detrás de la renuncia de Caputo. Este funcionario, agente de los mercados, quería de todas maneras contener al menos  algo la corrida, preocupado por la “estabilidad económica y política del país”. La política que impuso el fondo es dejar correr una mayor devaluación y contener el pasaje a los precios por la vía de congelar los agregados monetarios.   

En un lenguaje tramposamente técnico, nos dicen que: "En el terreno de la política monetaria y cambiaria, en las últimas semanas hemos enfrentado jornadas de mucha volatilidad, que se han traducido en una importante depreciación del peso y una recrudecimiento de la inflación. En ese marco, hemos decidido reemplazar el esquema de metas de inflación por una regla simple y verificable sobre los agregados monetarios, elemento que entendemos contribuirá decididamente a reducir la inflación".

Esto está presentado como una simple herramienta de "cálculo"; pero es mucho más que eso. Se trata de "bajar la inflación" por la vía de congelar la emisión de pesos. Mientras el peso se deprecia frente al dólar, el Estado no emitirá la cantidad de pesos correspondientes a dicha devaluación, esto con el objetivo de evitar el paso de la devaluación a los precios.

En la totalidad de intercambios, créditos, etc., habrá entonces un peso de menor capacidad de compra, con una cantidad de billetes circulantes congelada. La economía tendrá entonces una menor cantidad de dinero para cubrir los intercambios, lo que supone un efecto de depresión directo sobre la misma, con la consecuente paralización de la demanda, los créditos y demás  mecanismos que sirvan para aceitarla. La orientación es que baje sustancialmente el consumo: una política de depresión inducida de la economía argentina.  

No es necesario ser un experto para entender qué significa que sea impulsado desde el Estado el derrumbe de los intercambios. Se trata de una crisis generalizada de la actividad económica, despidos, empobrecimiento, etcétera, poniendo la economía a sólo al servicio de pagar el endeudamiento externo y garantizar súper ganancias a los grandes capitalistas, entre ellos los exportadores.

Parte de este acuerdo brutal es el ajuste presupuestario. El acuerdo ratifica el plan de déficit cero. El asunto es que todos los cálculos están hechos con un dólar a 40 pesos, lo cual es una mentira flagrante. En la medida que se deje correr el dólar hasta $44, los gastos del Estado se irán licuando, al tiempo que la recaudación aumentará.

Conclusión: la idea es sobre cumplir el objetivo de déficit cero a costa del salario y el empleo de los trabajadores; a costa de reducir una parte de la sociedad literalmente a una catástrofe social.

El acuerdo con el FMI es una declaración de guerra contra los trabajadores. No se puede aguantar un minuto más a Macri. Seamos un millón en las calles cuando se convoque en el Congreso la discusión sobre el presupuesto para imponer la derrota del déficit cero y la ruptura de este acuerdo hambreador con el fondo.

Comité Ejecutivo del Nuevo MAS

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