22 de oct. de 2009

OTR: EL REVOLUCIONARIO Nº 51

Octubre de 2009 – Año 5 – N°51
El Revolucionario
Periódico de la
Organización de Trabajadores Revolucionarios
Kraft Foods-Terrabusi
Los trabajadores de Kraft marcan
un camino de lucha
Sumario
· Editorial: La importancia de la lucha en Kraft
· En pocas líneas: Bronca en las vías, ¿Baja la pobreza?, Comisario pirata, De carnales a cariñosas.
· Presupuesto 2010: Más pagos de la deuda, más ajuste para el pueblo trabajador
· Ley de Medios: Propaganda, negocio y cortina de humo.
· Con Pino Solanas, Sabatella, los “socialistas”, la CTA.. . Vuelve el “progresismo” con el proyecto de siempre.
· Kraft Foods-Terrabusi: Los trabajadores de Kraft marcan un camino de lucha.
· Otra represión a los trabajadores
· ¿Y la CGT ? ¿Y la CTA ?
· De Skanska a La Bancaria : El gobierno de la corrupción.
· La cumbre del G-20: Nueva gira kirchnerista
· La “mafia” de los medicamentos: Otro negocio de la triple alianza antiobrera
· Independencia de clase contra la burocracia sindical.
· Las luchas de los trabajadores: En prensa, salud y subte, hay resistencia.
· Honduras: El golpe y la vuelta de Zelaya.
· Avanzan las bases yanquis en América Latina.
· Ecuador: Represión y muerte.
· Desfile de burócratas: Pablo Hugo Moyano y Juan Facundo Moyano
Editorial
La importancia de la lucha en Kraft
La lucha de la clase obrera argentina está en boca de una buena parte del país. La burguesía en su conjunto viene imponiendo la agenda del debate político hace ya demasiado tiempo. Retenciones, elecciones anticipadas, candidaturas testimoniales, diálogo político, ley de medios… son sólo algunos de los recientes temas impuestos en los medios masivos de comunicación en los últimos tiempos. Pero, sin embargo, la clase obrera, con su lucha, impone el debate en la política nacional.
El conflicto que protagonizan los obreros de Kraft Foods (ex Terrabusi) obliga a las principales personalidades políticas y a toda la prensa a tratar el tema. Pero no sólo a la prensa nacional. Importantes diarios internacionales se han referido a la huelga de los obreros del norte del Gran Buenos Aires y de la participación de importantes sectores del pueblo trabajador.
Es que un conflicto que comienza con un reclamo de medidas de prevención contra la gripe A y prosigue con la respuesta empresarial de despidos masivos, rápidamente se transforma en una aguda pelea que trasciende el hecho puntual que la origina. Se convierte en un claro y abierto choque entre clases sociales.
En la lucha de clases se miden dos fuerzas: la de los capitalistas y la de los obreros. En esta batalla no existe término medio ni neutralidad. Los capitalistas, con el apoyo del gobierno y la burocracia sindical, de un lado. La clase obrera, con el apoyo del pueblo, del otro. No hay medias tintas.
A poco de comenzada la huelga en la planta de Pacheco, lo más importante es no dar el brazo a torcer.
El empresariado no puede ceder, porque no quiere que el ejemplo de la lucha de los obreros de Kraft se expanda como reguero de pólvora y otros trabajadores comprendan que es posible vencer a una patronal tan poderosa. Apuesta a erradicar toda organización obrera y a imponer la voluntad de los capitalistas para impartir terror y pasividad entre la clase trabajadora.
La clase trabajadora no puede ceder, porque la avanzada patronal avasallará aún más a todos los trabajadores. Y así como van contra los delegados de Kraft, si los capitalistas salen fortalecidos, irán por todos los cuerpos de delegados y las comisiones internas antiburocráticas. Es necesario ponerle un freno al atropello de la burguesía.
La lucha de los obreros de Kraft, junto a la lucha de todos los que entienden que es una pelea del conjunto de la clase trabajadora, ya ha puesto de pie a los trabajadores frente el patrón. Y esto no es poco. Los capitalistas toman nota: la clase trabajadora argentina, si se organiza en forma independiente, sin la injerencia de la burocracia sindical, lucha y resiste con coraje. La lucha de los obreros de Kraft se erige, así, como un valioso ejemplo de dignidad obrera.
Además, este conflicto pone de manifiesto, al igual que todo otro choque entre clases, pero esta vez con mayores dimensiones, el rol y el carácter de clase del estado de la burguesía. Causa común han hecho todos los capitalistas frente a la clase obrera y el pueblo trabajador. Empresariado, burocracia y gobierno actúan como un solo hombre, dejando a un lado, incluso, sus disputas momentáneas. Todo el aparato estatal está puesto al servicio del empresariado. Es el brazo ejecutor de la imposición de los capitalistas: el poder ejecutivo negocia los despidos, el poder judicial ordena la represión, las fuerzas de seguridad reprimen a los obreros… La lucha de los trabajadores de Kraft desnuda esta realidad.
Una realidad que es necesario cambiar, cada vez con más urgencia. Y en este necesario y urgente cambio, la clase trabajadora es la única que puede desempeñar un papel decisivo. Una clase que viene retomando el protagonismo perdido en las últimas décadas. Una clase que, aunque forma embrionaria y fragmentada aún, viene desarrollando formas de organización y luchas sin la tutela de los jerarcas sindicales. Despojarse de la pesada mochila que representa la burocracia es un impostergable paso que hay que seguir dando, eligiendo delegados entre los mejores compañeros de trabajo, ganando cuerpos de delegados, conquistando comisiones internas y seccionales allí donde las fuerzas lo permitan.
Pero la lucha contra los capitalistas no se detiene allí. El conflicto de Kraft muestra que, tras la puja en torno a los despidos, se camufla una disputa mucho más significativa: qué voluntad se impone… ¿la de los capitalistas o la de los trabajadores?
Y para que quienes se impongan sean los trabajadores, para tomar las riendas del país y transformar el estado para que sirva a la gran mayoría que constituye el pueblo trabajador, y no a una minoría privilegiada, es necesario destronar a los capitalistas. Para eso, la tarea fundamental es, además de la participación en las organizaciones y las luchas de nuestra clase, la construcción del partido revolucionario de la clase trabajadora que sepa organizar y encauzar la lucha hacia la revolución de los trabajadores, la revolución socialista.
En pocas líneas
Bronca en las vías
Las pésimas condiciones en las que se viaja a diario, el hacinamiento, las demoras y las suspensiones de servicios, llevaron una vez más a que estallara la bronca de los pasajeros. Fue otra vez en el Sarmiento, en esta oportunidad en la estación Caballito, dónde un grupo cortó las vías ante las prolongadas demoras y un desperfecto en una formación. La empresa, que como todas las transportistas sigue gozando de millonarias ganancias gracias a los subsidios del gobierno, salió, como de costumbre, a responsabilizar por las demoras a los usuarios que realizaron la protesta.
¿Baja la pobreza?
Aunque parezca increíble, la capacidad del INDEC para seguir dibujando cifras todavía no encontró su techo. Después de tanto anuncio de cambio de modalidades y consejos académicos de seguimiento, contra toda realidad y mientras las encuestadoras privadas de todo tipo (incluso las oficialistas) anuncian en sus informes que la pobreza en todo el país sube, rondando el 30%, recientemente el INDEC anunció que, pese a la caída en la actividad económica y el aumento del desempleo (reconocidos incluso por este organismo), los índices de pobreza siguieron decreciendo.
Comisario pirata
El 23 de agosto, dos policías de Wilde fueron detenidos por el robo de un camión con 32 medias reses. El sistema satelital del camión no había transmitido la señal de alarma. Un mes después, en la comisaría de Villa Diamante, se secuestró un sofisticado equipo para bloquear señales satelitales, usado en ése y otros robos en la ruta, como el de un camión con zapatillas, que fue encontrado en un galpón cercano. Dos subtenientes, un sargento, dos oficiales y el comisario, todos presos, completaban la banda de piratas del asfalto uniformados.
De carnales a cariñosas
Vilma Martínez, convenientemente hija de mexicanos y portadora del aura de “defensora de los derechos civiles”, es la embajadora yanqui de la era Obama en nuestro país. Al asumir, auguró una etapa de “relaciones más efectivas y cariñosas” con Argentina. Su primera actividad fue reunirse con empresarios argentinos, a los que pidió trabajar en conjunto para defender “los intereses genuinos de las empresas norteamericanas”. También mostró su “cariño” haciendo declaraciones en defensa de Kraft Foods.
Presupuesto 2010
Más pagos de la deuda, más ajuste para el pueblo trabajador
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner envió al congreso el proyecto de presupuesto 2010. Allí, como cada año, el gobierno nacional expone sus prioridades con suma claridad.
Los números oficiales para 2010 no dejan de ser un artilugio contable. Son cuestionados hasta por el FMI, que pronostica recesión para este año y un escueto crecimiento para el próximo. Además, el organismo internacional también pone en duda los índices de inflación, que, se sabe, son una ficción creada por el kirchnerismo. Pese a ello, en el presupuesto se manifiestan explícitamente las voluntades del gobierno de turno.
A pagar la deuda
El pago de la deuda, como de costumbre, ocupa un lugar destacado. En el primer semestre de este año, según el ministerio de economía, se cancelaron $8.972 millones en concepto de pago de deuda(1). Cifra que supera ampliamente lo invertido en salud ($3.657 millones), promoción y asistencia social ($2.451 millones), educación y cultura ($7.369 millones), ciencia y técnica ($1.697 millones), trabajo ($1.281 millones), vivienda y urbanismo ($2.924 millones) y agua potable y alcantarillado ($973 millones). Como vemos, para el gobierno de los Kirchner es más importante mostrar su “capacidad de honrar en tiempo y forma la deuda pública”(2), que mejorar las magras partidas de salud o educación, entre otras áreas sociales.
Para 2010, los pagos se profundizarán, ya que, como afirma el proyecto de ley, “Se prevé seguir avanzando en el proceso de regularización de los pagos de la deuda pendiente de reestructuración, tanto aquella no ingresada al canje del año 2005 como las mantenidas con organismos de crédito bilaterales y acreedores privados”(3). Es decir que, con fuerza de ley, se proponen pagarle la deuda a los “holdout” (u$s23.900 millones), al Club de Paris (unos u$s7.000 millones) y a cuanto buitre ande merodeando.
El cuentito de “vivir con lo nuestro” fue la excusa oficial para meter la mano en la lata como pocas veces. Al gobierno de los Kirchner no le alcanzó con la “estatización” de las AFJP y la administración de los millonarios ingresos obtenidos por esta operación. El saqueo de los fondos de la ANSeS y el PAMI es constante. Lo último: casi $2.000 millones más van al pago de la deuda(4). A esto se suman los adelantos del Banco Central y los préstamos del Banco Nación que comparten el mismo destino.
En 2010, los pagos de la deuda superarían los $26.500 millones (un 8,5% más que en 2009), sin contemplar los casi u$s30.000 millones que se proponen regularizar con los bonistas que no entraron al canje en 2005 y con los países miembros del Club de Paris. Entretanto, los presupuestos de salud e investigación sufrirán un considerable recorte.(5)
El secretario de finanzas, Hernán Lorenzino, explicaba con abrumadora tranquilidad que el gobierno echará a mano a cuanta caja ande por ahí para financiar el pago de la deuda. “Vamos a recurrir al superávit primario, a los organismos multilaterales, y por supuesto al financiamiento intrasector público”, admitió el funcionario, para culminar su confesión, explicando que las necesidades de financiamiento para el año próximo son “manejables” y que “la situación de la Argentina es muy holgada”.(6)
A ajustar al pueblo
“La situación de la Argentina es muy holgada”, dijo Lorenzino. La pregunta obligada es… ¿para quiénes? Está claro que no para la clase trabajadora y el pueblo pobre.
El ministro de economía, Amado Boudou, durante la presentación del presupuesto, explicó en el congreso que “la flotación administrada del tipo de cambio ha funcionado bien y va a seguir haciéndolo”. Lo que el ministro denomina “flotación administrada” no es más que devaluación administrada, es decir, a cuenta gotas. Y, como se sabe, devaluación es sinónimo de inflación.
La inflación permanente, o “administrada”, diría el ministro, es coronada, por estos días, con los sensibles aumentos de las tarifas de gas, luz y agua. Y el aumento imparable de los precios se inscribe en un marco de suspensiones, despidos, desempleo, trabajo en negro, bajos salarios y demás calamidades que deben padecer los trabajadores. Todos estos padeceres crecen en el país, al punto que hasta el insólito INDEC tuvo que reconocer que el desempleo aumenta y afecta a un millón de trabajadores.
Y si el gobierno sitúa la inflación en el orden del 6%, es esperable una inflación, por lo menos, tres veces mayor.
De este modo, el presupuesto 2010 se convertirá en el aval legal del creciente pago de la deuda y del ajuste del pueblo trabajador.
.....
NOTAS:
1) Aquí no se considera el pago más importante del año realizado en agosto, que asciende a $2.250 millones.
2) Proyecto de Presupuesto 2010.
3) Idem.
4) Una resolución del ministerio de economía dispone la emisión de dos bonos, uno por 1.350 millones de pesos y otro por 150 millones de dólares, a ser colocadas en la ANSeS.
5) Ver “Menos plata para salud”, en este número.
6) iEco, 30/09/2009.
Menos plata para salud
Incontables muertes por la epidemia de gripe A en invierno. Incontables muertes por la epidemia de dengue en verano. Hospitales abarrotados de pacientes. Médicos con pésimos salarios. La salud de todo un pueblo pende de un hilo. Y, sin embargo, el gobierno “popular” de los Kirchner recorta el presupuesto de salud para 2010. $6.101 millones estuvieron disponibles en 2009. $5.665 millones, en 2010. $436 millones menos, un recorte del 7,1%..
Lógicamente, no es de esperar que sean los legisladores quienes reviertan este nuevo plan de ajuste. Solamente la lucha de los trabajadores de la salud puede motorizar la pelea por mayor presupuesto.

Proyecciones del presupuesto 2010
Crecimiento del PBI: 2,5%
Inflación anual: 6,6%
Cotización del dólar: $3,95
Ingresos: $273.750 millones
(16,9% más que en 2009)
Gastos: $273.129 millones
(12% más que en 2009)
Superávit primario(1): $27.158 millones
(%2,17 del PBI)
Resultado financiero(2): $621 millones
(%0,05 del PBI)
.....
NOTAS:
1) Superávit primario: “ahorro” antes de efectuar los pagos de la deuda.
2) Resultado financiero: lo que queda después de pagar la deuda.
Ley de medios
Propaganda, negocios y cortina de humo
Sería insólito iniciar una discusión sobre la ley de medios que impulsa el gobierno, haciendo abstracción del mismo gobierno. De hecho ¿por qué deberíamos creer que un gobierno propatronal que lleva adelante el ajuste y los despidos contra los trabajadores y que se enriquece a su costa, impulsaría esta ley para beneficio popular?
Por supuesto, el gobierno que dice que crece el empleo y el salario, que la inflación no se mueve y que ha roto con el FMI, también nos dirá que la ley de medios es una medida popular. Una abierta mentira.
Más difícil de asimilar es la idea que promueven los “progres” al plantear que se puede abstraer lo secundario de lo fundamental y concebir una política de medios popular en el marco del antipopular gobierno kirchnerista.. Por eso es que han votado a favor del gobierno. Pero así, buscando abstraer la parte del todo, ya se han equivocado muchas veces. Creían, por ejemplo, que un gobierno antipopular podía ser, a su vez, “defensor de los DDHH” y fue el gobierno con más presos políticos y muertos por gatillo fácil. Ahora sueñan con que sea “antimonopólico”, aunque hasta ayer haya sido socio de Clarín, aunque defienda permanentemente a las grandes empresas, como Techint, Repsol, o Kraft... y aunque ellos mismos sean grandes empresarios..
La verdad es que este gobierno, al que en nada le incomoda “una ley de la dictadura”, está impulsando esta medida con fines demagógicos, para tratar de recomponerse tras el revés del 28 de junio, y propagandísticos, para difundir la versión oficial de la realidad. Entre tanto, aprovecha la situación para disputarle los negocios privados a sus rivales políticos.
Otra disputa entre capitalistas
Los multimillonarios empresarios mediáticos de Clarín y TN son, por supuesto, una basura. Como buenos capitalistas, se enriquecen a costa de los trabajadores y nos atacan cada vez que nos organizamos y luchamos, lanzando su propaganda contra “el caos de los piquetes” y con despidos y represión contra la organización de los mismos trabajadores gráficos y de prensa. Pero no menos miserables son los empresarios amigos del gobierno que obtendrán los beneficios de esta disputa, así como viene pasando en otros rubros con capitalistas como Cristóbal López o Eurnekian.. Tampoco son menos afines a los intereses de los poderosos, basta con ver cómo el kirchnerista Página/l2 evitaba registrar la represión de la multinacional Kraft en su tapa.
Todos los capitalistas de los medios coinciden en estos aspectos fundamentales, sea Noble, De Narváez, Manzano (antiguo compañero de los Kirchner en el PJ) o los más modernos empresarios de Electroingeniería, actuales protegidos del gobierno y flamantes dueños de Radio América.
En todo caso, en lo que insiste el kirchnerismo es en hacer pasar sus disputas interempresarias en nombre del “interés popular”(1). Su inevitable contraparte es una campaña mediática desesperada de los grupos económicos perdedores, como Clarín, quienes también quieren hacer pasar su mezquino interés en nombre del “interés general”, con falsas apelaciones a la “libertad de prensa” y demás mentiras.
Falsas promesas
Sabemos bien, que lo que dice el gobierno, no es lo que hace. Tenemos muchos ejemplos (control de la inflación y la pobreza, ruptura con FMI, vigencia de los DDHH) en donde lo dicho por el gobierno no sólo es falso, sino que sirve como cortina de humo para tapar las cosas que realmente hace: baja del salario, pobreza, despidos, represión, defensa de los empresarios, entrega al imperialismo...
Y una ley no hace magia, no transforma con su simple votación a un régimen pro empresario en uno antimonopólico, a un régimen pro yanqui en uno defensor de los intereses nacionales, y ni a un régimen antipopular en uno preocupado por el acceso popular a los recursos mediáticos. Muy por el contrario, cuando una ley, que se pretende “popular”, proviene justamente de un gobierno antipopular, pro empresario y servil al imperialismo, no es algo inofensivo, sino un plan de recomposición (luego del revés electoral del 28 de junio) para poder sostener con firmeza su gobierno patronal.
Así pues, la “gran democratización” de los medios que el gobierno promete con la división del espectro radioeléctrico entre los medios privados, los estatales y los comunitarios, y la promesa de poner control a los grandes grupos económicos tiene, para los trabajadores, un sentido muy concreto.
Nosotros, los trabajadores y nuestras organizaciones, que no contamos con los recursos ni con el apoyo político para acceder a esas instancias, veremos cómo, delante nuestro, se reparten los nuevos negocios y espacios para la propaganda de las instituciones y grupos pro empresariales. Mientras los empresarios kirchneristas disputan el negocio con los otros privados, el crecimiento de los medios públicos no le significará a los trabajadores más que la multiplicación de la mentirosa propaganda oficial que hoy promueve canal 7, utilizado para la disputa con los demás sectores de la burguesía y donde niegan o atacan las luchas populares vigentes.. Lo vemos permanentemente, con las elecciones, con la disputa entre los empresarios del campo y los del gobierno o ante la lucha de Kraft, donde la represión fue tapada con dibujitos animados.
Tampoco los pretendidos medios comunitarios, condicionados económica y políticamente, serán para quienes están en la lucha, sino, por el contrario, para los que contribuyen al sostenimiento de la situación, como la UIA, la iglesia, la CGT , las universidades afines, etc. ¿O alguien podría creer, por ejemplo, que el gobierno que mandó a reprimir en Terrabusi, estaría promoviendo una ley para darle voz a los trabajadores de Terrabusi?
...
NOTAS:
1) Así fue con el campo, en donde la “redistribución de la riqueza” fue la consigna para disputar los negocios con las patronales agrarias, mientras el pueblo trabajador asiste a la tragedia de un país cada vez más desigual. Incluso con la televisación del fútbol, lejos de enfrentar a los empresarios millonarios como Grondona y Cía. (clubes, AFA, etc.), los ha premiado con el doble de paga para que abandonen TyC. Ahora, el gobierno, en vez de darle su lugar a los trabajadores de Canal 7, está transformando la televisación en un nuevo negocio otorgado al ex vocero presidencial Miguel Núñez y su productora La Corte.

Ni con Clarín ni con Kirchner
Esta ley de medios expresa una disputa entre distintos sectores defensores de los empresarios. Los multimillonarios Clarín y Cía., en nombre de la “libertad de prensa”, resisten la traición de su ex socio e intentan mantener en sus manos el gran negocio. Los kirchneristas, en nombre de la “ley de la democracia”, buscan relegitimar su gobierno hambreador y distribuir los negocios entre sus empresarios amigos.
Los trabajadores no tenemos nada que hacer con ninguno de ellos. La experiencia de Krafl nos muestra, por el contrario, que si nos organizamos y luchamos, podemos dejar de discutir sobre las disputas interempresarias y poner, en cambio, los problemas de la clase trabajadora en el centro de la escena.
Con Pino Solanas, Sabatella, los “socialistas”, la CTA...
Vuelve el “progresismo” con el proyecto de siempre
Cada vez que los sucesivos gobiernos llegan al desgaste, tras haber demostrado hasta el hartazgo que defienden pura y exclusivamente los intereses de los empresarios, los que vuelven a la escena política son los “progresistas". Su dinámica es recurrente. Siempre vienen en nombre de una "nueva política" a decir que representan un "verdadero cambio". Y, siempre, lo que hacen es construir nuevas fuerzas pro empresarias y ayudar a reorganizarse a los viejos partidos patronales para que acaben gobernando contra el pueblo.
El progresismo ha sido impulsor y sostén de los dos últimos ciclos gubernamentales, por no ir más atrás.
La Alianza se constituyó gracias a la labor de muchos de esos progresistas. Varios antiguos menemistas formaron en 1991, con Pino Solanas a la cabeza y la participación del Partido Comunista (PC), el Frente del Sur, que luego de juntarse con el Frejuso de Chacho Álvarez, conformaría el Frente Grande en 1993. A esta orgánica sumaron, luego, a figuras de la UCR , el Frecilina y el PJ (como Bordón), formando el Frepaso y, luego, tras sumar al radicalismo en pleno, La Alianza. Para entonces, con la participación del Partido Socialista (PS), gran parte del PC disuelto con figurones como Sabatella e Ibarra y con el importante apoyo de la CTA , llegó al poder la fórmula De la Rúa-Álvarez , que pronto dejaría el ministerio de economía en manos de Cavallo y acabaría en desbarranque el 20 de diciembre de 2001.
Por supuesto, como siempre pasa, ya a esa altura los progresistas se estaban reacomodando, Algunos, encantados con las mieles del poder y el dinero fácil del estado no volverían más al ruedo “progre”. Pero muchos otros se fueron bajando paulatinamente del gobierno que habían construido, para pasar a criticarlo y, luego de finalizado, volver a la misma empresa.
Pasado el fiasco de La Alianza , el kirchnerismo vino a cumplir un rol similar. De hecho, para que se sostenga su gobierno, fue (y aún sigue siendo) fundamental el aporte de muchos de estos “progresistas”, Es el rol jugado por organismos de DDHH como madres y abuelas de plaza de mayo, el apoyo y participación de varios ex frepasistas (figuras como Álvarez, Garré, o Ibarra son o han sido parte importante del gobierno), de gran parte del PS, del PC (que hasta organizó la campaña en la ciudad con Heller a la cabeza) y de otros grupos o figuras como Sabatella y Libres del Sur. En este marco, ha sido fundamental el inicial apoyo y la virtual tregua de más de cinco años otorgada por la CTA , que incluye la defensa explícita del gobierno por parte de dirigentes de primer nivel, como su secretario general Hugo Yasky y los chupamedias Depetri y D'Elía.
Y una vez más, como sucedió cuando se desmoronó el menemismo, al que muchos de ellos apoyaron, y como sucedió también al caer La Alianza que construyeron, los progresistas vuelven a acomodarse, ahora que se agota el kirchnerismo, al que han estado apoyando. Se recauchutan, se disfrazan y vuelven a salir a escena para prometer una “nueva alternativa”. Ahí están ¡una vez más! los “progres”: Pino Solanas, Sabatella, De Genaro, Lozano, Libres del Sur, el PS y el PC... La misma CTA que juntaba firmas “contra la pobreza” en diciembre de 2001, mientras miles luchábamos en las calles para voltear al gobierno, la misma CTA que hoy sigue, una y otra vez, guiñándole el ojo al kirchnerismo, se distribuye entre los partidos de Solanas o Sabatella buscando ser eje articulador del progresismo que vendrá.
Para los trabajadores y sus organizaciones, lo fundamental, ante esta grotesca reiteración, es poder sacar un justo balance de las recurrentes bancarrotas a las que nos ha llevado el “progresismo”, que ahora buscará arrastramos de nuevo, si lo dejamos.
Hoy, junto a tantos luchadores honestos y valiosos, veremos aparecer nuevamente (ya estamos viendo) a muchos de estos “progres” que intentan mezclarse entre nosotros, en las asambleas, en las movilizaciones y en las organizaciones obreras y populares.
Así, por ejemplo, Barrios de Pie, que ayer le hacía de patovica al gobierno represor, trata de mostrarse hoy como uno más de nosotros. Lo mismo, los burócratas de la CTA , que se robaron con fraude la seccional docente de La Plata , que atacaron sistemáticamente las luchas independientes en Fate o en el Garrahan, que se codearon con este gobierno hambreador y evitaron permanentemente el paro y la confrontación necesaria para defender los intereses de los trabajadores, son ahora ¡una vez más! los articuladores del progresismo. También el PC y el PS desempolvarán seguramente sus banderas rojas cuando lo crean necesario, aunque para tratar de llevamos, nuevamente, al gran “frente progresista” que contribuirá a recomponer este régimen podrido y colocar en el gobierno a una nueva figura patronal. Ahí están viejos “nuevos líderes”, como Solanas para darles paraguas a todos ellos.
Sacar un balance de tantos fiascos progresistas, significa, para los trabajadores, defender como un baluarte nuestra lucha y nuestra independencia de clase.
Muchas veces nos han querido convencer de que no es posible luchar hasta cambiar realmente las cosas, que la revolución “no es viable” y que el socialismo “es inalcanzable”. Con ese cuento nos han convocado una y otra vez a buscar las salidas “posibles” del progresismo y el populismo, las cuales terminaron con la desocupación masiva y las privatizaciones del menemismo, con la bancarrota y la represión de La Alianza , y con el empobrecimiento y la degradación social de la que somos testigos con el kirchnerismo.
Cada vez que el pueblo trabajador le ha creído a los partidos patronales, y muy particularmente a su versión remozada de los progresistas, lo único que ha hecho es patear hacia delante la posibilidad de organizarse para un cambio profundo y verdadero, y, mientras tanto, entregar su vida y la de sus hijos al saqueo de los empresarios que nos gobiernan.
Contrariamente, nuestra organización independiente y nuestra lucha consecuente son nuestro único camino.
Kraft Foods-Terrabusi
Los trabajadores de Kraft marcan un camino de lucha
La lucha que protagonizan los trabajadores de la multinacional norteamericana Kraft Foods reafirma el rol clave que puede desarrollar la clase trabajadora si confía en sus propias fuerzas, al tiempo que pone en evidencia el papel del gobierno y de la burocracia sindical.
No bastaron los más de 150 despidos. No. Fueron necesarios casi 40 días de dura lucha de más de 2.500 obreros, de paros, piquetes, movilizaciones y represión, para que los medios de comunicación tomaran nota del importante conflicto que se desarrollaba en la planta que la empresa Kraft tiene en el norte del Gran Buenos Aires.
Patronal y gobierno, contra los obreros
Sin dudas, uno de los rasgos característicos del conflicto en Kraft es la intransigencia y la impunidad que muestra la empresa norteamericana. Una intransigencia y una impunidad propia de todos los capitalistas, que hacen y deshacen cuanto desean. Y los capitalistas de Kraft, además, son imperialistas, y están acostumbrados a imponer sus leyes en cualquier parte del mundo. En Argentina no podría ocurrir otra cosa, ya que el gobierno de los Kirchner los ampara decididamente.
La patronal, como única respuesta a los reclamos obreros, implementó despidos masivos. Despidos que, además, afectaron a trabajadores con fueros gremiales, como los miembros del Cuerpo de Delegados, de la Comisión Interna y los congresales del Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimenticia. Sin reparar en estos fueros, la empresa recurrió al despido, y punto. La conciliación obligatoria dictada por el ministerio de trabajo, que algún papel debía simular, fue abierta y explícitamente violada por la patronal estadounidense. No sólo no reincorporó a los despedidos, sino que, además, despidió a otros trabajadores durante el período de conciliación. Mientras tanto, el gobierno hacía la vista gorda..
Posteriormente, la empresa se negó a pagar los salarios de todos los trabajadores y presionó para que ellos mismos echen a sus compañeros despedidos. Nuevamente, ante la medrosa intimación del ministerio de trabajo, la empresa se negó a regularizar los salarios, optando por pagar una multa antes que ceder frente a los trabajadores.
El gobierno de los Kirchner fue un mero instrumento de la empresa imperialista y la embajada de EEUU. Mientras crecía la tensión y se avecinaba la represión en la planta de Pacheco y sus alrededores, el ministerio de trabajo oficiaba de vocero de los empresarios de Kraft leyendo ante la prensa el comunicado emitido por la patronal en el que anunciaba que no reincorporaría a ningún despedido. Con este aviso, Daniel Scioli y Cristina Fernández llevan adelante la represión. Acto seguido, la embajada yanqui manifiesta su satisfacción por el manejo de la situación.
De este modo, Kraft Foods directamente aplica sus propias leyes. Junto a la embajada norteamericana, se ubica por encima de un gobierno servil como el de los Kirchner y dirige la situación a su antojo, impartiendo órdenes aquí y allá, desde los despidos, hasta la militarización, la represión, el desalojo de la planta y el reinicio de la producción.
La burocracia, contra los obreros
La burocracia del STIA, dirigida por Rodolfo Daer, desempeña su papel de toda la vida: a favor de la patronal y contra los trabajadores.
Ante la contundencia del atropello empresarial, la burocracia no podía quedarse de brazos cruzados. Entonces, tibiamente, convocó a una movilización al ministerio de trabajo con el objetivo de encauzar el conflicto por los carriles que conducen al abandono de la huelga y a la negociación, que, sin lucha, siempre favorece a los empresarios.
Pero los trabajadores no depositaron esperanzas en esta conducción entreguista y la lucha continuó en manos de los propios obreros a través de la asamblea general, de los Cuerpos de Delegados por sector y de su Comisión Interna antiburocrática.
Inmediatamente, la burocracia de Daer se sumó a las bandas patronales de gerentes y “líderes” para intentar romper la huelga y poner a funcionar la fábrica, desempeñando el rol de auténticos carneros. Al no poder doblegarla, debido a la firmeza de los trabajadores, intentó convencer a los obreros de que si levantaban el paro y los despedidos se iban de la planta, el STIA podría conseguir una reunión de negociación con la empresa. Pero sus tímidas promesas, que no son más que un llamado a abandonar la lucha, tampoco encontraron eco.
Al quedar completamente al margen de la toma de decisiones de los trabajadores, la burocracia de la alimentación se dedicó a condenar la lucha y a mentir descaradamente. Acusó a los obreros de generar “desbordes irreparables” como consecuencia “del pensamiento ideologizado”(¡!). Prosiguió afirmando que el conflicto “está vacío internamente”, que “no cuenta con la solidaridad de todos los compañeros” y que está “en manos de un grupo que desoye en forma permanente a los compañeros que quieren reiniciar su trabajo”.
Sin embargo, pese a las bochornosas declaraciones de Daer, la lucha no sólo se fortaleció dentro de la fábrica, sino que también se extendió, encontrando solidaridad en sectores de la clase trabajadora y el pueblo.
Después de la represión y la fuerte presencia mediática de la lucha, el propio Daer no tuvo más remedio que, momentáneamente, volver sobre sus palabras y anunciar que estaba por la reincorporación de los despedidos. Una falsa pose con la que pretende llevar hacia una estéril negociación para frenar la lucha y la organización de los trabajadores.
Los obreros, organizados y en lucha
Frente a la altanería patronal, la complicidad gubernamental y las maniobras burocráticas, se alza la organización y la lucha independiente de los obreros de Kraft.
Los trabajadores de la ex-Terrabusi supieron desarrollar una organización antiburocrática desde las bases. La conformación de los Cuerpos de Delegados por Sector es, sin dudas, una valiosa conquista para la organización sindical, que, mediante este organismo, logra llegar y arraigarse entre todos los trabajadores de la planta. Así explica un obrero la gestación y la función de los CDS: “Los votamos en asamblea en el 2008 y surge como una necesidad para organizarnos frente a las formas esclavistas, y viene a blanquear una representación que se daba de hecho en las líneas de producción, a causa de la brutalidad de la empresa y la limitación de una Comisión Interna de once miembros que no puede cubrir toda la planta, que ocupa más de 30 hectáreas y donde los problemas laborales son cotidianos”. Este tipo de organización, no reconocida ni por la empresa ni por la burocracia, empalma con la Comisión Interna , que se transforma, así, en la genuina voz de los obreros de Kraft.
Sin embargo, de poco valdrían las formas organizativas sin un contenido político antipatronal y antiburocrático. La Comisión Interna y los Cuerpos de Delegados se posicionan como la verdadera representación de los obreros y, por ende, contra la burocracia verde de Daer. Defienden genuinamente los intereses de los trabajadores dentro de la fábrica. Por eso, cuando algún delegado se “vende” a la burocracia tentado por los privilegios prometidos a cambio de traicionar a sus compañeros, inmediatamente es reemplazado por un nuevo trabajador de base.
Sobre estos pilares de organización antiburocrática es posible sostener, desarrollar y extender la lucha de resistencia contra los ataques patronales. Por eso, es posible un conflicto sindical tan prolongado, en el que la empresa, el gobierno y la burocracia apostaron al desgaste y, finalmente, debieron reprimir para intentar aplacarlo.
El sostenimiento de la paralización de la planta junto a los piquetes, las movilizaciones, el fondo de huelga y la solidaridad de que goza la lucha, hacen trascender el conflicto más allá de las fronteras de la fábrica y conquistar la simpatía, el apoyo y la mancomunión de una buena parte de la clase trabajadora y el pueblo.
Sin dudas, la experiencia de Kraft, como también la de los petroleros del sur que sostuvieron una larga huelga, junto a un sinnúmero de conflictos que aparecen, desaparecen y vuelven a aparecer, pone de manifiesto el protagonismo y el peso de la clase obrera. De desarrollarlo se trata. Pues solamente la clase trabajadora puede hacer frente al gobierno y la patronal.
Crónica de la lucha
Semana 1
18/08. Kraft envía 155 telegramas de despido (que sumarían 164 con los anuncios previos y posteriores a esta fecha). Los obreros resuelven permanecer en la fábrica y paralizar la producción. 19/08. El ministerio de trabajo dicta la conciliación obligatoria, que la empresa no respeta. 20/08. Corte de la ruta Panamericana. 21/08. Acto en la Panamericana. 22/08. Festival en solidaridad con la lucha. 23/08. Daer se compromete a convocar al paro general de no encontrarse una solución.
Semana 2
24/08. Audiencia de la conciliación con movilización al ministerio de trabajo. 26/08. Nueva movilización al ministerio de trabajo convocada por la burocracia. Patotas de la empresa intentan forzar a los trabajadores a retomar la producción. 28/08. La planta vuelve a funcionar por decisión de la asamblea general del día anterior. 29/08. Nuevo festival en solidaridad.
Semana 3
01/09. Se retoma el paro ante la falta de respuestas. 02/09. Corte de la Panamericana. 03/09. Familiares marchan a Plaza de Mayo y piden audiencia con la presidenta. 04/09. Lock-out. “Asueto” a todo el personal. Militarización de la planta. Los despedidos no abandonan la fábrica. Corte de la Av. Henry Ford. 05/09. Reunión de coordinación frente a Kraft.
Semana 4
07/09. Planta militarizada. Decisión patronal de impedir que entren los despedidos, que logran ingresar y realizar una asamblea. Represión. 08/09. Marcha a la quinta de Olivos. Cese de la conciliación obligatoria. 10/09. Dos cortes de la Panamericana. 12/09. Reunión de solidaridad en las puertas de la fábrica.
Semana 5
14/09. Escrache a la COPAL. 15/09. Movilización a la embajada de EEUU. 16/09. Burócratas, gerentes y “líderes” intentan poner a funcionar la fábrica, pero los trabajadores lo impiden. 18/09. La empresa anuncia que no pagará el salario de ningún trabajador. 19/09. Reunión multisectorial en las puertas de la fábrica. Festival solidario.
Semana 6
21/09. Corte de la Panamericana por el pago de sueldos y la reincorporación de los despedidos. El ministerio intima a la empresa a pagar los salarios adeudados. Kraft prefiere pagar la multa del ministerio y no los salarios obreros. Nuevo intento de la burocracia y la patronal para poner a funcionar la planta. 25/09. El ministerio y Kraft anuncian que no reincorporarán a los despedidos. Represión. La policía bonaerense desaloja la planta y sus adyacencias y se roba el fondo de huelga. Hay varios heridos y 65 detenidos. Varios cortes en distintas partes del país en solidaridad. Movilización a Plaza de Mayo.
Semana 7
28/09. La fábrica vuelve a funcionar bajo ocupación policial. Suspensión de 36 obreros. Corte de la Panamericana. Varios cortes en distintas partes del país en solidaridad. Movilización a Plaza de Mayo. Reunión “cuatripartita” (gobierno, empresa, burocracia y la interna). La empresa se compromete a revisar los despidos. 30/09. El ministerio comprueba que la empresa impide el ingreso a la planta de varios delegados. 1/10. Reunión en trabajo. La empresa propone reincorporar sólo 30 trabajadores. Los obreros rechazan la propuesta patronal. La lucha continúa por la reincorporación de todos los despedidos.
2/10. Un masivo despliegue de policía y gendarmería impide que los trabajadores corten la Panamericana.
3/10. Al cierre de esta edición se realizaba una asamblea frente a la fábrica, desde donde se convocó a una movilización al ministerio de trabajo el día martes 6 a las 16hs cuando se realizará una nueva reunión entre las partes. A las 18hs, marcha a Plaza de Mayo.

Otra represión a los trabajadores
Otra represión sobre el pueblo trabajador y, nuevamente, el gobierno la niega y los medios se esfuerzan por presentarla como un giro, un cambio en la política gubernamental. Pero esta nueva represión es un escalón más en la larga trayectoria represiva del gobierno de los Kirchner, que comienza allá en 2003.
Quieren hacer parecer que nadie dio la orden de reprimir. No habría responsables políticos, porque la represión emanó de “la justicia”, que pareciera ser un ente abstracto. Pero lo cierto es que la responsabilidad de la represión es compartida por unos cuantos. Las cámaras empresariales, la embajada norteamericana, el gobierno nacional y el provincial, con el visto bueno de la burocracia sindical.
Con el pedido represivo picaron en punta los jefes patronales. Héctor Méndez, presidente de la UIA , declaró que “La metodología abiertamente ilegal adoptada por un grupo de operarios (...) afectan la seguridad jurídica y el clima necesario para la inversión”. Por su parte, Jorge Zorreguieta, presidente de la COPAL , pidió “hacer cesar el estado de ocupación ilegítimo para que pueda restablecerse el trabajo y la producción en la citada planta”.
Entretanto, la burocracia de la CGT le guiñaba el ojo a los empresarios, condenando a los trabajadores por “ultraizquierdistas” y dando vía libre a la represión declarando que “cuando la cosa está crítica, quieren ayuda”.
Pero sin dudas, la luz verde la dio el jefe de gabinete, Aníbal Fernández, quien explicó: “Hablé con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, y pedí que en esto fuéramos un poco más contundentes. El fin a este conflicto tiene que ponerse y a corto plazo”. “No pueden entrar y salir de la planta como si fuera un shopping”. “Es la provincia la que tiene el poder de policía”. Rápidamente, entonces, el gobernador Scioli alistó a la bonaerense que, junto a gendarmería nacional, ejecutó el desalojo de la planta, de la Panamericana y las 65 detenciones, en las que la propia planta de Kraft funcionó como centro de detención de los trabajadores.
Una vez hecho el trabajo, la embajada norteamericana expresó su “satisfacción por la vuelta al normal funcionamiento de la planta”.
La avanzada represiva sigue su curso y, ahora, el gobierno envía cientos de efectivos para impedir los cortes de los obreros de Kraft.
¿Y la CGT ? ¿Y la CTA ?
Como siempre, ambas centrales oscilan entre la condena y el aislamiento de la lucha de los trabajadores. ¿Qué hicieron por los obreros de Kraft? Nada.
Hugo Moyano, se enfadó y le recriminó a sus amigos del gobierno, al tiempo que acusaba de “ultraizquierdistas” a los obreros en lucha: “¿Quieren libertad sindical? Ahí la tienen”. “Si el gobierno o la justicia continúan avalando la formación de gremios afiliados o no a la Central de Trabajadores Argentinos, e independientes de la CGT , se sucederían casos como los de Kraft”..
La CTA parece autista. En medio de uno de los conflictos obreros más importantes de los últimos años, moviliza a favor de la ley de medios kirchnerista y por su personería gremial. Ni una sola medida a favor de la lucha de los trabajadores de la ex-Terrabusi, ni en repudio de la represión gubernamental.
Es que en ambas centrales están demasiado ocupadas en sus propios asuntos. No se puede esperar otra cosa de la CGT y la CTA que, con modos distintos, son los exponentes máximos de la burocracia sindical argentina.

La empresa imperialista
La multinacional Kraft Foods Inc. es la compañía de alimentos y bebidas más grande de EEUU y la segunda a nivel mundial. Posee 159 plantas, emplea a más de 90.000 obreros y factura unos u$s40.000 millones anuales. Opera en 155 países. 18, latinoamericanos. Su dueño es Warren Buffet, un multimillonario filántropo, que supo ser el hombre más rico del mundo en 2008. La empresa cotizó para la campaña de Barack Obama y varios de sus ex-directivos ocupan cargos en el gobierno de EEUU y el propio Buffet oficia como asesor económico de Obama.
Kraft Foods desembarca en Argentina en 1990 y comienza un proceso de adquisición de empresas locales hasta, prácticamente, monopolizar el mercado. Actualmente cuenta con tres plantas industriales (Pacheco, Tres Arroyos y Villa Mercedes) y más de 3.500 trabajadores. El gerente general es Alberto Pizzi, un ex subteniente de caballería que, desde que abandonó la fuerza en 1985, se dedica a administrar empresas y a reprimir obreros.
De Skanska a La Bancaria
El gobierno de la corrupción
Skanska, la bolsa de Felisa, la fundación de Piccolotti, los fondos de Santa Cruz, los aviones de Jaime, la valija de Antonini, el contrabando de FAL de la ministra Garré, los subsidios de la ONCCA , los sobreprecios y coimas de De Vido, las narcovalijas de Southern Winds, el escandaloso crecimiento del patrimonio matrimonial, las concesiones a amigos y parientes, los aportes de campaña de narcos y muertos, los medicamentos truchos... apenas un tibio muestreo de los negociados del gobierno peronista de los Kirchner, verdadero gobierno de la corrupción, que nada tiene que envidiar a los ’90. Ahora, medios y jueces federales, preocupados por mejorar sus chances con los que vienen, no dudan en mostrarlo.
El ex secretario de transporte, Ricardo Jaime, tiene 10 denuncias en su contra, y aparece mencionado en otras 14 causas. El ministro de planificación, Julio De Vido, tiene 9 imputaciones. El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, sigue con 6. Alicia Kirchner y Carlos Tomada empatan en 3 cada uno. No se salvan los secretarios de Energía, Daniel Cameron, el de Medios, Enrique Albistur, ni el ex titular del OCCoVi, Claudio Uberti(1). Pero ninguno le mata el punto al jefe. Néstor Kirchner cosechó 50 causas, incluyendo una por asociación ilícita y otra por enriquecimiento ilícito, donde comparte la imputación con su cónyuge.
No hace falta recordar al menemismo para enumerar escándalos de corrupción. La causa Skanska, hoy se reactiva con la imputación directa a De Vido. La de la valija de Antonini sigue en trámite, y se acerca también a De Vido, mientras están muy complicados el ex titular del Enargas, Fulvio Madaro, y el ex gerente de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa.
En el enriquecimiento ilícito de los Kirchner, con su inexplicable crecimiento patrimonial, el juez Oyarbide está citando al contador presidencial, el mismo que fue fotografiado en un amigable café con otro de los jueces que tenía una causa por el mismo motivo. Otro tema que los preocupa es la causa por asociación ilícita, originada en las repetidas concesiones de servicios a amigos y socios de la familia presidencial. De ese expediente se desprendieron otras 12 investigaciones por incumplimiento de los deberes de funcionario público y defraudación contra la administración pública, por irregularidades en concesiones viales, áreas petroleras o cárceles, licitaciones y explotación del negocio del juego.
Enrique Albistur está acusado de dar fondos de publicidad oficial a empresas de su familia y la ex ministra Felisa Miceli va camino al juicio oral por la bolsa del toilette. Ricardo Jaime está en la mira por el costoso Lear Jet, por la compra de locomotoras, la reparación de vagones, los subsidios a concesionarios ferroviarios y el delito de dádiva a taxis aéreos.
Fabián Gutiérrez, secretario privado de la presidenta, se hizo una mansión en El Calafate, llena de lujos, valuada en más de un millón de dólares. Denunciado, su defensa fue argumentar que “sólo costó u$s300.000...”.
Desde que los Kirchner están en el poder, se archivaron 130 causas federales contra el ex presidente, 57 contra Cristina, 36 contra Jaime y 19 contra De Vido. Ahora las cosas parecen distintas, porque nadie advierte mejor que un juez federal cuando cambia el viento, y deben adecuarse las lealtades.
Lo sabe bien María Romilda Servini de Cubría, que, igual que el ex kirchnerista Ariel Lijo, está investigando los aportes de campaña del FPV. Además de los fabulosos aportes de mafiosos como Sebastián Forza, su socio Damián Ferrón y Néstor Lorenzo, de la hoy famosa San Javier, hay aportantes muertos mucho antes del acto electoral, y otros cuyos documentos aparecen atribuidos a personas inexistentes.
También lo saben los medios, que, después de esconder bajo la alfombra años y años de corrupción, ahora publican todo en tapa, sacando los trapitos al sol, en el marco de la pelea por la ley de radiodifusión.
Unos y otros se preparan para sepultar al gerente obligado a retirarse, y ajustan sus coordenadas para ponerse a disposición de la próxima generación de corruptos, a la que darán toda su lealtad, mientras dure su mandato al frente de los negocios de la burguesía.
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NOTAS:
1) Fuente: Diarios Perfil, Clarín y la base de datos del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce).
La cumbre del G-20
Nueva gira kirchnerista
La Cumbre del G-20, organizada en Pittsburgh, fue en esta oportunidad el escenario que el gobierno kirchnerista encontró para reunirse con el empresariado yanqui y continuar con el acercamiento al FMI.
La comitiva argentina, encabezada por Cristina Fernández, los ministros Tomada y Boudou, y a la que se sumaron, también, Taiana, Zannini, Capitanich y Díaz Bancalari, viajó a EEUU para participar de la Asamblea de las Naciones Unidas y de la cumbre del G-20. En la semana que pasaron en el país del norte, los funcionarios argentinos no perdieron el tiempo. Los primeros encuentros fueron con lo más concentrado de los capitalistas yanquis en la sala de reuniones del hotel Four Seasons. Estuvieron los ejecutivos de General Motors, IBM, Microsoft, Pfizer, Bunge, Cargill, Cisco y DirectTV, entre otros. Ante semejante auditorio, la presidenta volvió a repetir su ya clásico libreto: se comprometió a continuar con el pago de la deuda e insistió con que Argentina es una gran oportunidad de negocios para los capitales norteamericanos, presentando, como garantía, la represión a los obreros de la empresa norteamericana Kraft.
Con el mismo tono participó de una mesa redonda organizada por la Iniciativa Global Clinton y se reunió con el jefe del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno. Como lo había hecho en la última cumbre, Cristina Fernández se pronunció a favor de la capitalización del organismo y discutió sobre futuros préstamos para el país.
Amado Boudou, por su parte, se juntó con la ministra de economía de Francia, Christine Lagarde, para acercar posiciones con respecto a la deuda con el Club de París. “Es uno de los temas más importantes de la agenda económica, porque permitirá el acceso de las empresas privadas al crédito externo”, sentenció, sin vueltas, el ministro a la salida de la reunión.
En la cumbre del G-20, la comitiva kirchnerista centró su atención en las reuniones de acercamiento con el FMI. Se anunció finalmente que el Fondo volverá a hacer la revisión anual de la economía, como lo establece su artículo IV. “Todos los países miembros hacen artículo cuarto, inclusive Venezuela, pero aquello de que el Fondo venía a indicarnos políticas es un asunto del pasado. Las misiones, como en el pasado, son historia”, afirmó la presidenta, intentando restarle importancia a lo acordado y contribuyendo a la idea que planteara Lula de que existe un “nuevo” FMI. Si algo hay de cierto en sus declaraciones, es que la política económica del gobierno no se verá afectada en absoluto por los compromisos firmados en Pittsburgh. Desde 2003 hasta hoy, el FMI y el Departamento de Estado yanqui han elogiado la política fiscal y los principales lineamientos económicos del kirchnerismo, que han garantizado un abultado superávit que permitió pagar miles de millones de dólares de deuda a costa del ajuste creciente sobre los trabajadores y los sectores populares.
De esta forma, el kirchnerismo cerró una nueva gira que marca un paso más en la entrega nacional, con más pago de la deuda, más dependencia y la garantía de grandes negocios para los capitales yanquis en el país.
La “mafia” de los medicamentos
Otro negocio de la triple alianza antiobrera
La investigación de la llamada “mafia de los medicamentos” devela una trama de negocios con los protagonistas de siempre. Empresarios farmacéuticos, burócratas sindicales y funcionarios del gobierno, que llenan sus bolsillos a costa de la salud y la vida de los trabajadores.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), encargada de controlar y fiscalizar la autenticidad de los medicamentos, recibe constantemente denuncias de médicos, farmacéuticos y particulares, que abarcan desde falsificaciones de analgésicos u otros medicamentos de consumo masivo y venta libre, hasta adulteraciones de carísimos específicos para enfermedades como las oncológicas, el HIV o la hemofilia. Algunas de esas denuncias, después de deambular durante años por los laberintos burocráticos de la administración y del poder judicial, llegaron a la justicia federal. Allí las unificó Norberto Oyarbide, uno de los jueces “de la servilleta” de Corach(1), que viene esforzándose para recuperar cierta majestad para su investidura, puesta en riesgo hace un tiempo por “conductas indecorosas” en su vida privada.
En la causa se investigan varias modalidades concurrentes. Por un lado, la adulteración, que consiste en rellenar envases originales vacíos con otro contenido. En segundo lugar, la falsificación, a través de la fabricación de lotes mellizos. Tercero, la venta de productos auténticos robados, situación en la que no suelen respetarse las condiciones de conservación. Por último, la venta de muestras gratis, de medicamentos de distribución gratuita para hospitales y de remedios con fecha vencida. Todo, con medio centenar de obras sociales dirigidas por la burocracia sindical, varias droguerías y funcionarios públicos involucrados.
La investigación detectó, también, una operatoria muy redituable a costo cero. En los tratamientos de alto costo para enfermedades como el cáncer, el SIDA o la hemofilia, las obras sociales piden directamente los medicamentos a las droguerías, y presentan, luego, la factura y una copia de la receta a la Administración de Programas Especiales del Ministerio de Salud (APE)(2), que les reembolsa el dinero. Las droguerías, en realidad, sólo entregan troqueles truchos, esos cartoncitos que se recortan del envase y se adhieren a la factura para probar la entrega del remedio. Obra social, droguería y funcionarios del ministerio se reparten, así, una verdadera fortuna al solo costo de una pila de papelitos.
La principal implicada es la Obra Social de la Asociación Bancaria (OSBA), dirigida hace 24 años por Juan José Zanola, pero ya son más de 60 las investigadas. En los allanamientos realizados en La Bancaria , en el carísimo departamento del burócrata en barrio norte y en varias cooperativas del sindicato, se encontraron medicamentos vencidos y adulterados; documentos que prueban las ventas truchas, y facturas por “honorarios profesionales” de Zanola a las droguerías por más de $800.000. No faltó documentación que señala la intervención de testaferros en las operaciones, que aparecen, por ejemplo, como titulares de farmacias y droguerías; ni constancias de la relación de todos los involucrados con narcotraficantes como Sebastián Forza(3).
Mientras la investigación se expande a otras obras sociales, como OSPAT (Personal del Turf), OSALARA (Loterías y Afines), OSPG (Personal Gráfico), OSPMA (Personal Municipal de Avellaneda), OSCHOCA (Camioneros) y OSAAA (Aeronavegantes), Zanola y su mujer, Paula Aballay, fueron citados a indagatoria por los delitos de estafa, violación a la ley de marcas y asociación ilícita. Desde luego, que sin que se ordene su detención, a pesar de la gravedad de las imputaciones. El único que fue detenido, y rápidamente excarcelado, fue Néstor Lorenzo, dueño de la Droguería San Javier, socio de Multipharma, e involucrado en el triple crimen de los narcos de General Rodríguez. También se ordenó la indagatoria del ex Superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, y de Alberto Costa, del ministerio de salud provincial.
La burocracia sindical, principal recaudadora del gran negocio, no demoró en salir a defenderse. Hugo Moyano, desde su sillón en la CGT , habló de un “ataque a los dirigentes” y redujo el criminal accionar a simple defecto: “Por algún defecto que puede haber, que puede ser cierto, pero sin que la Justicia se haya expedido, se confunde a todas las obras sociales sindicales de tener la perversidad de dañar la salud de la gente”. En la misma línea, Zanola denunció una maniobra “para ensuciar el gremio bancario” y calificó las acusaciones de “una canallada, que me lleva a pensar que muchas de estas denuncias de estos muchachos que hacen declaraciones son meros títeres, hay que ver quiénes son los titiriteros”.
Buen ejemplo de cómo funciona la triple alianza antiobrera: los empresarios, la burocracia sindical y el gobierno, siempre unidos para hacer sus negocios a costa del pueblo trabajador. No les basta con la explotación cotidiana. Usan la salud y la vida de los trabajadores para engordar sus bolsillos. Imposible imaginar a estos burócratas, que matan trabajadores para ganar dinero, encabezando una lucha obrera.
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NOTAS:
1) Cuando rompió con el menemismo, Domingo Cavallo denunció que Carlos V. Corach le había escrito en una servilleta de papel la lista de jueces federales que el gobierno manejaba por teléfono: Liporace, Bonadío, Servini de Cubría, Oyarbide, Urso, etc.
2) El manejo de la fabulosa caja de la Administración de Programas Especiales del Ministerio de Salud (APE) fue una de las causas de la casi ruptura, hace unos meses, de los sectores de los “gordos” e “independientes” con Hugo Moyano.. Ver “La ´interna´ de la CGT ”: Amagues de rupturas, acuerdos de negocios”, en ER Nº49, agosto de 2009.
3) Ver “De Skanska a La Bancaria : El gobierno de la corrupción”, en este número.
Los protagonistas
Juan José Zanola, secretario general de la Asociación Bancaria. Designado por la CGT en el Consejo del Fondo de Garantías de la ANSES , organismo encargado de controlar el manejo del dinero de las AFJP.
Héctor Capaccioli, ex Superintendente del Servicio de Salud y recaudador de la campaña “Cristina, Cobos y vos”.
Néstor Lorenzo, apodado “el Yabrán de los medicamentos”, vinculado a los narcos Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Estuvo involucrado, en los ’90, en el escándalo de la leche adulterada.
Alberto Costa, encargado de controlar a las droguerías en la provincia de Buenos Aires, desplazado por sus vínculos con Lorenzo, probados con varios llamados telefónicos.
Néstor Vázquez, nexo entre el kirchnerismo y los empresarios de la salud. Mano derecha de José Luis Lingeri y funcionario de la ANSSAL durante el menemismo; estuvo a cargo de la APE y de la Superintendencia de Servicios de Salud. Hoy se dedica al negocio de los sanatorios en sociedad con empresas como Medifé y ASE.
Enrique Dratman, esposo de la diputada kirchnerista Diana Conti y socio de Vázquez. Desde que dejó el FREPASO tiene una empresa de salud. En la causa se verificaron llamadas de su teléfono al celular de Lorenzo.
Independencia de clase contra la burocracia sindical
Kraft ha venido a llamar la atención sobre el peso, la importancia y la capacidad de organización y lucha que tiene la clase trabajadora en nuestro país. Es una experiencia, entre tantas, que tendremos que desarrollar, pero es demostrativa del potencial que tiene nuestra clase para intervenir y cambiar el rumbo de las cosas tal cual están dadas. Y es demostrativa, además, de que, para luchar contra las patronales y su gobierno, es imprescindible organizarse en forma independiente y enfrentar a la burocracia sindical.
Hay burócratas de todo tipo, algunos que se han hecho millonarios a costa de sus antiguos compañeros y otros que siguen una vida relativamente ordinaria; algunos que siguen en su trabajo y otros que lo abandonan para dirigir empresas o asumir cargos sindicales y políticos. Pero todos buscan que los trabajadores depositen sus expectativas, no en la lucha, sino en la conciliación, que crean en los gobiernos, en sus leyes y que respeten a directivos y empresarios, en vez de enfrentarlos y buscar superarlos por medio de una organización y lucha independiente.
La CGT es la expresión más rancia de esa burocracia. Allí, un directorio de millonarios explotadores, dueños de empresas, mafiosos que se matan entre ellos y a sus rivales políticos, son la cúpula de una central cuyo único rol es mantener contenidos a los trabajadores, evitar que se organicen por fuera, y atacarlos con sus patotas cuando les resulta preciso. Algunos ya abandonaron la calle y otros la utilizan de vez en cuando, al estilo vandorista, para obtener beneficios y mantener su poder. Pero todos ellos son enemigos políticos de la clase obrera, además de haberse pasado materialmente al lado de la patronal, son la burocracia empresarial.
A su lado, la otra gran pata de la burocracia es la CTA. Es una central heterogénea, en donde los burócratas escaladores, políticos patronales y empresarios, se alternan con burócratas cuyo rédito económico se mide más en viajes y congresos “gratuitos” que en empresas fastuosas. Más allá de eso, su práctica es consecuentemente burocrática.
Contrariamente a lo que debería ser una organización de trabajadores, toda su concepción política está centrada en seguir los proyectos de la burguesía. Para ello vienen, desde hace tiempo, brindando su apoyo a los proyectos patronales, de La Alianza , el kirchnerismo, el ARI, etc., además de plantear, no el enfrentamiento, sino la alianza y conciliación con las patronales chicas y “medianas” de las PyMES, la Federación Agraria y los grupos empresarios cooperativos.
Su elección por las patronales y sus gobiernos se expresa, reiteradamente, en su convocatoria a la inacción de los trabajadores. Así, por ejemplo, frente al kirchnerismo, evitan pedir aumentos de sueldo o reclamar el castigo a los más altos responsables de las represiones y asesinatos de trabajadores (como Fuentealba), porque se posicionan, antes que nada, en defensa del gobierno patronal. Del mismo modo boicotean las luchas y enfrentan la organización independiente y antiburocrática de los trabajadores. Es lo que hacen cuando bajan a levantar las huelgas, como lo hemos visto reiteradamente: Pablo Micheli en el Garrahan, Pedro Wasiejko en el Neumático, Ariel Basteiro en Aeronáuticas (después se pasó directamente al directorio de la empresa), etc. Y cuando no alcanza, no dudan en apelar a las patotas o al fraude (como ha hecho la burocracia docente de Baradel en Suteba La Plata )..
Ni en la CGT , ni en la CTA , los burócratas pierden oportunidad en intentar comprar a los trabajadores honestos que son elegidos por sus compañeros para alguna tarea sindical, como ser delegado. Con infinidad de privilegios, pequeños y no tan pequeños, que van desde no trabajar hasta algún tipo de “adicional” económico, la burocracia no descansa en su intento de corromper trabajadores para que traicionen a sus compañeros.
En fin, la burocracia, en todas sus formas, trata de evitar el desarrollo independiente de los trabajadores. Por eso, nuestra lucha, si queremos que avance y sea cada vez más fuerte, debe ser consecuente contra las patronales, el gobierno y los burócratas de la CGT y la CTA.
La lucha de los trabajadores
En prensa, salud y subte, hay resistencia
Con la trascendente lucha de los trabajadores de Kraft-Terrabusi a flor de piel, pudimos presenciar la movilización y la solidaridad de varias comisiones internas y cuerpos de delegados antiburocráticos. La Junta Interna del Garrahan, la Comisión Interna de Pepsico-Snak, de Fate, de Stani, el SUTEBA de Escobar, ATE Sur, el Cuerpo de Delegados del subte, los obreros de Zanón e innumerables agrupaciones antiburocráticas ocuparon el centro de la escena política en el país, solidarizándose con la pelea de los obreros de la planta de Pacheco.
El rol que la clase trabajadora desempeña por estos días pone sobre la mesa la importancia y el peso específico de los trabajadores, cuyas luchas se suceden sin perder continuidad.
Así, los trabajadores del subte se mantienen en pie de lucha por el reconocimiento de su Asociación gremial. Al tiempo que permanecen en guardia frente a los permanentes ataques de la patronal y la burocracia de la UTA.
Los trabajadores de la salud en Tucumán, sostienen una seguidilla de paros, movilizaciones y piquetes en reclamo de mejoras salariales y laborales.
Por su parte, los empleados de “El Cronista” se defienden de los despidos selectivos que pretende llevar adelante la empresa.
Como vemos, la clase trabajadora cobra un protagonismo cada vez más importante en el permanente conflicto entre obreros y patrones.
Honduras
El golpe y la vuelta de Zelaya
Mientras se sostiene la represión, los principales líderes golpistas discuten cómo será el recambio gubernamental con el que continuarán aplicando su plan antipopular.
Un nuevo mes ha transcurrido con la dictadura cívico-militar de Micheletti en Honduras y las negociaciones siguen a la orden del día. La novedad de las últimas semanas fue, sin dudas, el retorno de Zelaya a territorio hondureño. El presidente derrocado a fines de junio logró ingresar a su país, tras varios intentos, para terminar refugiándose en la embajada de Brasil, dónde se encuentra recluido con asilo político. Las movilizaciones que se produjeron a su llegada fueron violentamente reprimidas por la policía y el ejército, como viene sucediendo desde el primer día del golpe.
Sin embargo, pese al retorno de Zelaya, las opciones que se barajan para el futuro del gobierno son prácticamente las mismas. Los golpistas, expresión de los sectores más abiertamente reaccionarios de la burguesía hondureña, ganan tiempo apostando al debilitamiento de la resistencia popular, pensado en una reorganización a su medida. Y, por estos días, la mayor parte de los líderes golpistas se muestran confiados sobre el porvenir.. El jefe de las FFAA, general Romero Vázquez, afirmó en conferencia de prensa que “rápidamente estamos llegando a una solución, es lo que todos estamos esperando”, mientras que el mismo Micheletti ya no tiene reparo en señalar ante la prensa internacional que a Zelaya “lo sacamos porque se fue a la izquierda”. En las principales cámaras empresarias también se vive con optimismo el presente. El jefe de la Asociación Nacional de Industriales, Adolfo Facussé, prepara un plan con participación de la embajada yanqui (y del cual dicen fue invitado a discutir el propio Zelaya) para reorganizar el gobierno, haciendo volver a Micheletti al congreso, otorgándole un cargo simbólico a Zelaya y estableciendo un “consejo de ministros multipartidario con vigilancia militar”.
Zelaya, por su parte, atrincherado ahora en la embajada brasileña, no es ninguna alternativa para el pueblo hondureño. Como señaláramos el último mes, el golpe en Honduras es“…una demostración cabal de la imposibilidad de llevar adelante ningún proyecto serio de mejora de las condiciones de vida del pueblo y, aun, de defensa de lo ya conquistado, si no es por medio de la lucha popular. El intento de Zelaya de suplir esta lucha con palabreríos diplomáticos ha sido la base sobre la cual los golpistas han conseguido el tiempo para reacomodarse y seguir gobernando”. Todas las opciones que manejan los grupos empresarios hondureños y sus representantes políticos, ya sean golpistas o pertenecientes al grupo del derrocado Zelaya, mantendrán, por sobre todas las cosas, el respeto a la propiedad privada y la defensa de la ganancia empresaria, que han llevado al pueblo hondureño a las condiciones de extrema pobreza actuales.
Planteábamos, también: “Defender la independencia de los trabajadores frente a la burguesía y sus representantes (incluyendo los que se hacen pasar como “de izquierda”)” y depositar “la confianza y el trabajo militante en los propios trabajadores cuya fuerza y organización es capaz de voltear cualquier gobierno y de imponer un nuevo régimen social”.(1) Esa debe ser la consigna de los trabajadores y del pueblo hondureño, para enfrentar el golpe y los acuerdos que vendrán.
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NOTAS:
1) Ambas citas pertenecen a “Golpe en Honduras: El plan golpista, por vía democrática”, en ER Nº50, septiembre de 2009.
Avanzan las bases yanquis en América Latina
Avanza el acuerdo entre EEUU y Colombia sobre las bases militares.
Con el argumento de que las bases militares estadounidenses en Colombia no son dirigidas por militares yanquis, sino por colombianos, el gobierno de Barack Obama avanza a paso firme en su ocupación militar de América Latina.
Sigue en pie el plan para instalar siete bases, llamadas Centros Operativos de Avanzada (FOL) para garantizar la presencia militar norteamericana en territorio colombiano.
En la cumbre de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) celebrada en Bariloche, el gobierno de Álvaro Uribe, fiel seguidor de la política de la casa blanca, consiguió que ningún estado rechazara ni condenara la instalación de las bases militares en Colombia. La cumbre se limitó a arrojar un tibio comunicado que poco y nada dice.
Ahora, el gobierno colombiano, fortalecido luego de la reunión de presidentes y el posterior encuentro de ministros de defensa y cancilleres en Quito, va por más. En la reunión de Ecuador, el gobierno de Uribe se negó a entregar información sobre los acuerdos que está entablando con el país del norte.
En pose triunfal, los funcionarios de Colombia ya no se conforman con que sus vecinos no condenen la presencia militar norteamericana en territorio latinoamericano, sino que, además, buscan que los gobiernos de la UNASUR apoyen su política guerrerista bajo la amenaza de abandonar el ámbito de la Unión de Naciones.
De este modo, se afianza la política de EEUU en la región, impulsada por su siervo más fiel y avalada, en algunos casos a regañadientes, por los gobiernos latinoamericanos.
Represión y muerte en Ecuador
Unos 500 indígenas que cortaban una ruta en rechazo de un proyecto de ley que privatiza el agua bajo control de los sectores eléctrico y minero, fueron reprimidos por la policía en Ecuador, en la provincia de Morona Santiago, con el saldo de un muerto confirmado. La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana , en cambio, acusa a las fuerzas estatales de haber asesinado a tres personas y herido otras once. Como Duhalde después de Puente Pueyrredón (y antes Storani tras la represión en Corrientes), el gobierno acusó a los manifestantes de haberse disparado entre ellos.
Por otra parte, Rafael Correa decretó el “estado de excepción” en Quito, Guayaquil y Manta, y dispuso la intervención de las fuerzas armadas en las calles, con la excusa de “combatir la creciente inseguridad”, de manera que compartan con las fuerzas policiales los “operativos antidelincuenciales”, atribuidos al crecimiento la desocupación y la pobreza.
Desfile de burócratas
En este número, los hijos del burócrata mayor: Hugo Moyano, el jefe de la CGT. Ambos son burócratas completos: empresarios que amasan fortunas, jefes sindicales que nunca trabajaron, hombres del gobierno peronista, patoteros profesionales y enemigos acérrimos de los trabajadores. Dos pichones de burócratas que hace tiempo desplegaron las alas.

Pablo Hugo Moyano
Pablo Moyano es el secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones; vocal titular primero de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros; y jefe de la Juventud Sindical Peronista, fuerza de choque de la CGT y las 62 organizaciones.
Este burócrata es vocal en la comisión directiva de Independiente. Desde allí, cerró jugosos contratos por publicidad con empresas amigas (Forjar Salud y Oca, entre otras) y sigue manejando el negocio de la barra en la tribuna roja. Va al estadio acompañado por siete guardaespaldas, a bordo de dos BMW 4x4, valuadas, cada una, en u$s110.000. Además, es dueño de tres equipos: Alvarado de Mar del Plata, Barracas Central (administrado por su cuñado, Claudio Tapia), y Mutual Camioneros 15 de diciembre. El presupuesto anual de estos tres clubes es de aproximadamente $1.500.000.
Este empresario es el vicepresidente de la aseguradora “Caminos protegidos”, que le reporta unos $5.000 mil millones anuales, y maneja la recolección de residuos en una buena parte de Bs. As., a través de Covelia S.A.
Este millonario posee un jet valuado en u$s1.000.000, un yate, varios departamentos en Puerto Madero y un “terrenito” de 650 hectáreas (con bosque y laguna incluida) en de Lomas de Zamora, cotizado en $32.000.000.
Este matón se define como “hombre de acción”. Por eso, en ocasión del traslado de los restos de Perón, los muchachos de Moyano desataron una batalla contra los militantes de la UOCRA platense. Las imágenes de Héctor “Madonna” Quiroz, chofer del camionero, vaciando el cargador de su 9mm, se recuerdan hasta el día de hoy. Cuando el asesinato del burócrata Abel Beroiz, se conoció a Raúl Luna, el principal implicado en el crimen y hombre de confianza de Pablo Moyano.
Pablo y su banda se metieron de lleno en el conflicto entre el gobierno nacional y los patrones rurales, amenazando a estos últimos con “pasarle por encima con los camiones si no se corren de las rutas”..
Esta es la carrera que supo construir Pablo Moyano: empresario capitalista, multimillonario, mercenario y claro exponente de la burocracia sindical.
Juan Facundo Moyano
Juan Facundo Moyano es, desde 2006, con menos de un año de antigüedad en la empresa Autopistas del Sol, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Peajes y Afines.
Con 21 años, el menor del clan Moyano, fundó su propio sindicato, con ayuda de papá Hugo y del ministro de trabajo, Carlos Tomada, quien le otorgó la personería gremial en tiempo record. El nuevo gremio, con sus cerca dos mil afiliados, recauda, en concepto de aportes, medio millón de pesos anuales. El recaudador de tamaña fortuna es el “nene”, Juan Facundo.
A pesar de su corta experiencia como burócrata, Juan Facundo comprendió rápidamente las claves para transformar su carrera sindical en un rentable negocio personal: entrega lisa y llana de los trabajadores, mano de hierro para controlar cualquier posible brote de rebeldía al interior del sindicato, y buenas relaciones con el gobernante de turno. Como buen moyanista que es, Facundo reúne estas características comunes a toda la burocracia sindical.
A mediados de 2007, en ocasión de la discusión de las paritarias del sector, Moyano junto a cinco matones a sueldo le propinaron una paliza a un grupo de delegados antiburocráticos y los expulsaron del sindicato.
Unos meses más tarde, cuando el gobierno de los Kirchner peleaba con los patrones del campo, por el reparto de las ganancias del agro, Facundo movilizó su tropa a Plaza de Mayo. Pero su apoyo al matrimonio presidencial no se limita a movilizar cuando el gobierno se lo pide. Desde la pagina web de su sindicato publicó un documento titulado, “Argentina ahora o nunca”, que en sus párrafos centrales reza: “Debemos definir nuestro apoyo a un proyecto de país distinto que está permitiendo que millones de compatriotas hoy tengan acceso a la salud, o servicios esenciales como agua, cloacas y calles pavimentadas”. Mentiras y más mentiras para defender a un gobierno que priva a la inmensa mayoría del pueblo de los derechos más elementales.
Tan sólo unos pocos años fueron suficientes para que el menor de los Moyano ingrese con pergaminos de sobra a la rancia burocracia sindical argentina.
O.T.R.

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