17 abr. 2014

QUEBRACHO: 17 DE ABRIL - DIA INTERNACIONAL DEL PRESO POLITICO

 Desde el 2005, en un encuentro realizado en Donostia (Euskal Herria), fruto del acuerdo de organizaciones solidarias (en particular vascos, palestinos y argentinos) por la defensa de los presos y perseguidos políticos de distintos lugares del mundo, resolvimos llevar a cabo una jornada internacional que ponga de relieve la situación de miles y miles de luchadores que son tomados como rehenes por pelear por transformar sus diversas realidades.
En la Argentina, asumimos aquel acuerdo internacional, convocando a distintas actividades manifestando nuestro decidido compromiso. Desde esa convocatoria, el MPR-Quebracho junto a otras organizaciones hermanas, seguimos haciéndolo.
Sólo superando las diferencias y apostando a la unidad de los que luchan, la unidad de los revolucionarios, será posible aportar realmente a la construcción de herramientas de solidaridad que puedan ser efectivas en la defensa de los compañeros.  No sirve de mucho una, dos, tres marchas aisladas si no podemos construir la concepción de que la reivindicación de un preso político es obligación de cada uno de los militantes populares. 
Hoy como Quebracho, como tantas otras veces, nos toca poner el cuerpo al tener a nuestros dos principales dirigentes en prisión, Fernando Esteche y Raúl “Boli” Lescano, como presos políticos, con una condena de casi 4 años de prisión por un escrache contra el ex gobernador de Neuquén, responsable del asesinato del docente Carlos Fuentealba. En el caso de Esteche, quien no participó de los supuestos hechos que se juzgaron, y fue condenado como responsable político, su prisión puede ampliarse dado que afrontará un nuevo juicio por repudiar la visita de Rodrigo de Rato, del FMI, a Argentina en 2004. Los dirigentes de Quebracho son hoy los presos posibles de una revancha política que asoma y comienza por acá. Es tarea del campo popular ver cómo podemos parar esa revancha que se viene. En función de eso debemos dar la batalla para que recuperen su libertad, como necesidad histórica de nuestro pueblo.
Nuestra América y el Mundo
En Perú como los compañeros del Movadef, Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales y de otras organizaciones siguen siendo perseguidos por el gobierno de Ollanta Humala. Muchos de sus militantes y dirigentes están hoy en prisión. Entre ellos Oswaldo Quispe, quien fuera recientemente arrestado y extraditado desde Argentina. 
En Paraguay pocos días atrás, Rubén Villalba, uno de los 5 presos de la masacre montada en Curuguaty en un intento de desalojo, que generó a la vez una razón para presionar por la destitución de Lugo; apenas un día después de que se le concediera la prisión domiciliaria junto a los otros 4 detenidos, tras haber estado 21 meses presos sin juicio alguno y luego de 57 días de huelga de hambre, fue enviado nuevamente a prisión, esta vez detenido por otro hecho, del 2008, que no tenía ningún tipo de continuidad jurídica. Existen en Paraguay también muchos otros detenidos campesinos, quienes hoy se organizan y resisten la militarización y el avance de los sectores de poder de los agronegocios de la mano de la sojización sobre los sectores pobres del campo y sus tierras. Entre ellos están Los 6 Campesinos, Agustín Acosta, Basiliano Cardozo, Gustavo Lezcano, Roque Rodríguez y Arístides Vera, quienes fueron extraditados desde Argentina a Paraguay a pedido de la justicia stronista en diciembre de 2008.
En Colombia existen 9000 prisioneros políticos por distintas razones, como parte de un conflicto político que lleva más de medio siglo, entre los que cuentan dirigentes sindicales, estudiantiles, militantes de DDHH, campesinos y guerrilleros. 
Oscar López Rivera es hoy el preso político más antiguo del mundo, quien lleva 33 años detenido en las cárceles yanquis por luchar por la independencia de Puerto Rico.
Allí están todavía detenidos 4 de los 5 Héroes Cubanos retenidos por el imperio en sus cárceles.
En Chile se reprime y se encarcela a dirigentes mapuche que defienden sus derechos territoriales y combaten la militarización del estado en su territorio, perseguidos y condenados por la Ley Antiterrorista que facilita las irregularidades, los montajes, los juicios expeditivos y la falsificación de pruebas. Hoy hay 4 comuneros mapuche en Huelga de Hambre (Juan Bernardo Lican Melinao, Luis Humberto Marileo Cariqueo, Leonardo Quijon Pereira, Cristian Pablo Levinao Melinao), con condenas que llegan a los 10 años. Hoy existen 25 presos políticos mapuche en Chile, en las cárceles de Angol, Temuco y Concepción. 
Los presos políticos palestinos se cuentan por miles, presos del régimen sionista de Israel por luchar por su libertad, por la defensa de su tierra, por sus derechos, contra la opresión y violencia del sionismo que con su expansionismo, desde 1948, ha masacrado y robado las tierras palestinas con continuidad y aval de la comunidad internacional. Entre los presos políticos palestinos cuentan no solo dirigentes políticos de distintas vertientes, sino palestinos y palestinas que simplemente han tratado de evitar que sus tierras sean confiscadas, que sus casas sean derribadas, que se han cansado de la prepotencia sionista que los oprime en la cotidianeidad. La intensa lucha y solidaridad ha logrado que muchos sean liberados. Pero muchos siguen ingresando a las prisiones sionistas día a día. La brutalidad profunda del Estado de Israel se trasluce también en que incluso detienen a niños y niñas palestinos, menores de edad, llevados a prisión y sometidos a distintas torturas psicológicas. 
En Euskal Herría-País Vasco, durante las últimas décadas, la lucha por la independencia han llevado a la cárcel a cientos de personas que, además de recibir la condena que la ley española les impone, sufren torturas, sospechosos suicidios, vejaciones tanto contra ellos como a sus familiares, y la llamada dispersión que busca aislar a los presos políticos (un promedio de 615 kilómetros separa a los presos de sus familias y solo algunos se encuentran encarcelados en tierra vasca). Bajo el lema "Etxera" ("a casa", en euskera, la lengua vasca), se viene realizando una intensa campaña por la repatriación de los presos y denunciando las condiciones violatorias de los derechos humanos en que son mantenidos por el gobierno español.
Argentina
El gobierno kirchnerista, desde 2003, con certeza, ha sido el gobierno que más presos políticos y procesados por luchar ha tenido desde la caída de la dictadura. Hoy existen más de 5000 procesados por distintas razones políticas. Muchos han sido llevados a juicio. Muchos condenados y otros absueltos. Existen hoy algunos casos emblemáticos. 
Los compañeros petroleros de Las Heras, todavía en libertad, han sido condenados a cadena perpetua por un asesinato que no cometieron, y fueron sometidos a un proceso judicial plagado de irregularidades y violación a sus derechos elementales, donde se buscó evadir las verdaderas responsabilidades condenando  a los militantes sindicales. Hoy su caso está apelado, y la pelea es por su absolución. 
Entre esos casos emblemáticos están Fernando Esteche y Raúl “Boli” Lescano, Secretarios Políticos de Quebracho, dirigentes populares, militantes revolucionarios detenidos en el penal de Ezeiza desde el pasado 3 de diciembre, cumpliendo una condena de casi 4 años por repudiar el fusilamiento del maestro Carlos Fuentealba en abril de 2007.
Sin haber participado del escrache a Sobisch, Esteche fue juzgado, condenado y encarcelado por responsabilidad política, categoría jurídica que no se aplica a quienes ordenaron la represión contra los docentes en la trágica Neuquén, ni a quienes saquearon la Patria, ni a los responsables de los fusilamientos del 20 de diciembre o del Puente Pueyrredón o de tantos mártires del campo popular ni a los que con cada una de sus decisiones llevan al hambre, desocupación y postergación de nuestro pueblo. Si en el juicio a Quebracho se hubiera juzgado la rotura de unos vidrios y unos muebles, Fernando Esteche jamás tendría que haber pisado esos tribunales. Sin embargo recibió la pena más alta, como “autor intelectual”. 
Raúl “Boli” Lescano, quien pasó 13 navidades en las prisiones de Lanusse, López Rega e Isabelita y sus “3 A”, de Videla, Massera, Agosti y Martínez de Hoz, del “demócrata” Alfonsín, y del gobierno de Néstor Kirchner primero (2007) y Cristina Kirchner después (presente); desde su militancia en el PRT-ERP, hoy a los 64 años, afronta una situación de salud delicada, habiéndosele negado la prisión domiciliaria.  
Sólo queda la opción del indulto presidencial para que los compañeros ganen su libertad. As su vez, en las próximas semanas estaremos presentando la causa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). 
La solidaridad del movimiento popular y la unidad de acción son clave para que los presos políticos de Argentina y en cada rincón del mundo ganen su libertad y regresen a la lucha y construcción política por la revolución.

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