20 mar. 2017

EL PARTIDO OBRERO Y EL 24 DE MARZO

La jornada del próximo 24 de Marzo, que conmemorará los 41 años del golpe militar de 1976, estará cruzada por la ofensiva política del gobierno a favor de la impunidad de los genocidas, la reconciliación con las FFAA y la reinstalación de la teoría de los dos demonios.
Ejemplos de esta ofensiva son las declaraciones de Macri cuando dijo “no saber” cuántos fueron los desaparecidos y habló de “guerra sucia”, los decretos de “autogobierno” de las FFAA, el desfile del carapintada Aldo Rico y de los genocidas del “Operativo Independencia”; también las entrevistas del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, con los grupos defensores de los represores; el aval político del Ministerio de Justicia al otorgamiento de prisiones domiciliarias a genocidas condenados y su decisión de dejar de apelarlas; los dichos de Darío Lopérfido y del ex carapintada Gómez Centurión, que propone un nuevo punto final y continúa siendo funcionario, y tantos otros.
La ofensiva gubernamental tiene su correlato en los medios de comunicación afines: desde las editoriales de La Nación apologéticas del golpe, las columnas de Jorge Lanata y Gustavo Noriega en defensa de Lopérfido y Gómez Centurión, la campaña que se desarrolla en el programa “Intratables”, en prime time, para que los llamados “crímenes del terror guerrillero” sean declarados imprescriptibles. Este amplio operativo tiene la finalidad de avanzar en la impunidad de los genocidas y crear las condiciones para una participación activa de las fuerzas armadas en la represión interna. En momentos de una profundización de la crisis económica y social, la clase dominante y su Estado rescatan a las fuerzas represivas para ponerlas al servicio del ajuste.
El gobierno y a los apologistas de Videla y Massera, la verdad histórica les importa un bledo, solo quieren vía libre e impunidad para reprimir y hacer pasar el ajuste. El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia –que agrupa a los organismos de derechos humanos, partidos de izquierdas y populares y organizaciones gremiales y estudiantiles que enfrentaron la cooptación y la represión kirchneristas– ha definido la consigna “Son 30 mil, fue genocidio” para encabezar su convocatoria a marcha a Plaza de Mayo el 24-M.
El involucramiento de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interior tiene antecedentes muy recientes en los gobiernos K, desde el envío de tropas a Haití –donde estas actúan como una verdadera fuerza de ocupación frente a la población empobrecida– hasta los operativos militares en la frontera en nombre de la “lucha contra el narcotráfico” o la participación del Ejército en tareas de asistencia social. El punto más alto fue el nombramiento, por parte de CFK, del genocida Cesar Milani al frente del Ejército. Su detención fue un gran triunfo de la lucha popular y un golpe tanto para el kirchnerismo como para el macrismo y su política de impunidad.
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