Este año tendrá lugar el XXIII Encuentro Nacional de Mujeres. Es un logro colectivo que es necesario defender. Ha sido capaz de convocar progresivamente a todos los sectores que se movilizan por los derechos de las mujeres, y a las más diversas tendencias políticas y feministas. Desarrolló en sus talleres la mayoría de nuestras reivindicaciones pendientes y es una referencia objetiva para el conjunto de las mujeres, además de una obligada referencia para las luchadoras de todo el país. Es un espacio que hemos sabido defender de múltiples intentos de destruirlo, tanto de parte del clero como de los gobiernos de turno.
El Encuentro creció junto con el movimiento de mujeres. Desde fines de los ‘90, se convirtió en un foro multitudinario a partir del ingreso de piqueteras, trabajadoras del campo y la ciudad, activistas sindicales y estudiantiles, de originarias y de ambientalistas, que le han puesto el cuerpo a la lucha contra la violencia, por el aborto legal, contra las redes de trata y tantas otras. Que ha sumado más y más a la mujer a la lucha de las y los trabajadores, en las fábricas, en las empresas recuperadas y en los movimientos agrarios. La masividad de los ENM no sólo les cambió la composición y el contenido: también trasladó las contradicciones que existen al interior de un movimiento social y políticamente amplísimo. Esto puso en cuestión los límites de una metodología y de una perspectiva que ha soslayado la necesidad de convertir al movimiento en un factor de decisión.
La necesidad de superar estos límites ha encontrado eco en muchos talleres como puede comprobarse con sólo revisar sus conclusiones. Sabemos que algunas piensan que si el ENM fuera resolutivo pondría de manifiesto desacuerdos de diverso alcance. Pero después de tantos años de maduración, cada una debe asumir su propia responsabilidad de defender el movimiento en el marco de la discrepancia. El Plenario de Trabajadoras está convencido de que las luchadoras podemos avanzar en decisiones comunes sin ignorar las diferencias- y divergir sin obstaculizar una acción común. La línea de demarcación de nuestro movimiento está determinada por nuestras reivindicaciones, que enfrentan a los gobiernos de turno y al oscurantismo.
Las mujeres, en estos meses, fuimos golpeadas una y otra vez. La Presidenta repite que repudia la legalización del aborto. Se confirmó la condena a Romina Tejerina. Se aprobó una ley contra la trata de personas que prácticamente la legaliza en el caso de las mayores de 18 años y deja impune el tráfico de menores. La ministra de Salud dice que el aborto es cuestión de política penal. El gobierno no distribuye anticonceptivos desde diciembre, violando abiertamente la Ley de Derechos Reproductivos. Una mujer es asesinada cada dos días, en el 70% de los casos por su pareja o ex pareja. La inflación y la carestía arrojan a la pobreza a amplias franjas de la población y las mujeres somos las primeras desocupadas y precarizadas.
Ante semejante ataque, es más imprescindible que nunca garantizar la mayor concurrencia posible de compañeras de todo el país. Nadie puede dejar de estar conciente de esto. El Plenario de Trabajadoras defiende un Encuentro masivo con todas sus complejidades y matices, y sostiene que un Encuentro minoritario, no importa el pretexto que alegue, sería un grave golpe a la lucha por los derechos de las mujeres.
¿QuÉ pasa en NeuquÉn?
En Córdoba, en el acto de cierre, la mayoría eligió por aclamación que Neuquén fuera la sede 2008. No era la posición del Plenario de Trabajadoras, que propuso que se realizara en Buenos Aires, para poder ejercer la mayor presión sobre el poder político en reclamo de nuestros derechos y aspiraciones. El aborto, en primer lugar. Sin embargo, el planteo de que la sede fuera Neuquén era enormemente válido. La provincia es una de las cunas de los piquetes, sigue siendo el escenario de la valerosa lucha docente por el salario igual a la canasta familiar, allí fueron asesinados Teresa Rodríguez y Carlos Fuentealba, murió la maestra Silvia Roggetti en el patio de una escuela "en reparación", fue asesinada Alejandra Zarza y su bebé nunca apareció. Es la provincia donde el capital y el gobierno quieren liquidar a Zanón, fábrica recuperada por sus trabajadoras y trabajadores. En nombre de esa tradición se propuso Neuquén y eso decidió la elección, aunque se sumaron sectores que sólo intentaban evitarle, en la Capital, un 'disgusto' al gobierno antiabortista de Cristina Kirchner.
Han pasado ocho meses y vemos con alarma que muchos sectores que postularon esa sede aún no se han sumado a la Comisión Organizadora. Es evidente que sectores que participaron siempre de las comisiones organizadoras y están alineados con el kirchnerismo se han adaptado a los límites que marca el gobierno respecto de los derechos de las mujeres y le han dado la espalda al Encuentro. Ya se habían automarginado de la Comisión Organizadora de Córdoba. El Plenario de Trabajadoras no descarta que algunas deserciones expresen un intento de desactivar los Encuentros por el temor a que pierdan definitivamente su "espíritu" testimonial y puedan convertirse en ámbitos de organización.
En la Comisión Organizadora de Neuquén tampoco se han hecho presentes aún grupos feministas destacados. Esto coloca a la organización del Encuentro frente a un impasse. Llamamos fervientemente a todas las luchadoras a fortalecer la Comisión Organizadora, a sumarse a ella. En vista a los obstáculos que enfrentamos es más necesaria que nunca la masividad del Encuentro.
El objetivo de la presente Carta Abierta es urgir una discusión y la toma de decisiones. No debemos permitir, como ya ha ocurrido en Estados Unidos y Europa, donde la descomposición de viejos aparatos ha llevado al reflujo del movimiento de la mujer. Este es el principal desafío que enfrentamos -hay otros que son secundarios y que se encuentran subordinados a él, y que encontrarán solución si damos una salida a la crisis que se ha planteado.
Llamamos a todo el mundo a responder positivamente a la organización del Encuentro en cada punto del país; a integrar rápidamente la Comisión Organizadora. Rechazamos cualquier tentativa de sustituir los Encuentros multitudinarios de la Mujer por armados minoritarios de cuño sectario, que pueden servirse de esta crisis para la justificación complaciente. En oposición a cualquier tentativa de Encuentro faccionalizado y sectario, reclamamos una discusión franca, respuestas contundentes e integración al trabajo de organización. La prioridad sigue siendo que el movimiento de mujeres pueda dar pasos reales hacia adelante e impedir que se use la crisis para armar una deriva minoritaria, del signo que sea. La destrucción del Encuentro de la Mujer solamente puede servir al gobierno y a la Iglesia. Repetimos: discutamos, definámonos y actuemos -o sea, que cada agrupación y cada luchadora se hagan presentes en la Comisión Organizadora en Neuquén. Y que en todo el país nos empeñemos en construir un Encuentro masivo.
El ataque contra los derechos de las mujeres se ha acrecentado en todo el mundo a la par del ataque contra los inmigrantes, los extranjeros, los campesinos, los originarios, el medio ambiente, los derechos a la salud, a la vivienda y a la educación, las soberanías nacionales -el simple derecho a la vida; a la par de los ataques contra las conquistas históricas de la clase obrera. Estamos ante el desafío de una gigantesca crisis mundial del capital. Las mujeres oprimidas, las más desocupadas entre los desocupados, las más precarizadas entre los precarizados, las más violentadas entre los violentados, tenemos que organizarnos, actuar en común, hacer oír nuestra voz.
Plenario de Trabajadoras
Seminario: HISTORIA CLASISTA DE LA MUJER
27 y 28 de Junio AULA 16 UNC (Pasillo central Humanidades)
Universidad Nacional de Comahue
Viernes: 18:30hs a 21 hs Sábado:de 10hs a 13hs y de 14hs a 16hs
Disertante: OLGA VIGLIECA
Informes e inscripción endefensamarx_nqn@yahoo.com.ar
Organiza: Cátedra libre "En Defensa del Marxismo" Sede Comahue
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